Pastora Soler a por todas

Pastora Soler pone mañana rumbo a Bakú. Unos diez mil kilómetros de viaje. El sábado pisará por primera vez el escenario que el 26 de mayo acogerá la final de Eurovisión. Lo hará con la balada «Quédate conmigo», que se sitúa en las apuestas en el «top ten» del festival, unos buenos augurios que no se escuchaban desde que los «triunfitos» participaron en el certamen. «¿Dónde hay que firmar para quedar entre los diez primeros o un quinto puesto? Para mí sería ya una victoria. No me preocupa tanto el resultado como el hacer una actuación con la que esté satisfecha», comenta la sevillana a LA RAZÓN antes de partir, preocupada porque las 25 cámaras que la seguirán en los tres minutos que dura la canción capten su mirada, sus gestos y la fuerza de su voz: «Mi lema es disfrutar de la experiencia y hacer un buen directo». Pastora actuará en el puesto 19, el lugar con el que Azerbaiyán logró la victoria el pasado año.

Y a pesar de que cuesta situar en el mapa este país oriental, lo cierto es que se espera un derroche de medios. Tanto es así que, como si se tratara de unos Juegos Olímpicos, el Estado ha levantado de la nada en un año un estadio, el Bakú Cristal Hall, para 23.000 espectadores y en el que han invertido 100 millones de euros sólo para el festival. «Tienen mucha pasta entre el petróleo y el gas natural. Van echar la casa por la ventana y nosotros vamos a comprobar cómo se hace televisión con dinero», dejaba caer ayer con ironía José María Íñigo, encargado de retransmitir el festival. Entre bromas, también surgió la duda de si los recortes que ciernen a la televisión pública podrían acabar con la participación de TVE en Eurovisión, un certamen que le cuesta unos 250.000 euros –una tasa en la que se incluyen los derechos de emisión de otros programas de la UER–. «En nuestro calendario anual siempre contemplamos Eurovisión, aunque hay un presupuesto nuevo, tampoco hay ninguna orden para modificarlo. No nos planteamos abandonar el certamen», apunta Carlos Mochales, director de Programas de Entretenimiento del ente.

Así pues, Pastora Soler viaja con una maleta austera, acompañada de su marido, Francis Viñolo, que también es su coreógrafo, así como de cinco coristas. «Mi hermano y mi madre también me acompañarán, al igual que las estampitas de los santos que llevo siempre en los conciertos y de las pulseras que ahora mismo tengo en la muñeca regaladas por mis fans», explica la artista que se resiste a desvelar cómo será el vestido que llevará, que tendrá, eso sí, sello español.

 

La favorita de Pastora
Para la andaluza, el tema «Euphoria», que canta Loreen en representación de Suecia es el favorito. «Se trata de una canción discotequera que no tendría por qué destacar sobre las demás. Sin embargo, Loreen es una artista muy especial y su original puesta en escena jugando con las luces y una coreografía inusual es lo que la hace estar en todas las quinielas».

La favorita de Íñigo
El periodista se decanta por el tema «Party for everybody!» que cantan Las abuelas de Buranovo en representación de Rusia. «Estoy convencido de que las seis abuelitas se van a llevar muchos votos afectivos, no tanto por la canción, como porque resultan entrañables y además ya han dicho que van a dedicar el dinero de la victoria a reconstruir la iglesia de su pueblo».