Llevan ante la Justicia tres casos más de posibles víctimas de los recortes

Las víctimas explicaron ayer su vivencia y qué les ha llevado a denunciar ante la Justicia
Las víctimas explicaron ayer su vivencia y qué les ha llevado a denunciar ante la Justicia

BARCELONA- La asociación Defensor del Paciente anunció ayer que llevará a los tribunales tres nuevos casos de presuntas víctimas de recortes sanitarios. Carmen, Andrés y María Dolores, las víctimas, acompañaron a la presidenta de la entidad, Carmen Flores, y a los letrados para explicar lo sufrido. Ningún caso se parece, aunque, para Flores, todos tienen un punto en común: una mala praxis médica que «sólo puede atribuirse a los recortes». Tanto los hospitales denunciados como la Generalitat defendieron la actuación de los profesionales y tildaron de «gran irresponsabilidad» vincular los casos a una falta de personal o de recursos.

La primera querella la interpuso Carmen tras fallecer su marido, Ginés, a finales de octubre en el Hospital Vall d'Hebron. El hombre ingresó vía ambulancia en el centro con síntomas de un posible ictus. En Urgencias se le practicó un TAC, entre otras pruebas, que mostraba la existencia de dos lesiones en el cerebro. Una resonancia magnética debía confirmar que Ginés sufría una hemorragia cerebral, pero la prueba sólo podía realizarse en planta y no el servicio de Urgencias, según realtó Carmen. Ginés permaneció cuatro días más en una camilla a la espera de poder ingresar. Cuando pasó a planta lo hizo a la de Medicina Interna y no a la de Neurología, donde postergaron la resonancia hasta que fue demasiado tarde. Lo que en principio parecía «una crisis sin importancia» se convirtió en una hemorragia tal que el cerebro de Ginés se había desplazado. Entonces, «ya era inviable la vida» asegura Carmen que le dijeron los médicos.

Por su parte, María Dolores pudo explicar su periplo por varios centros sanitarios, aunque sigue a la espera de conocer la gravedad de las secuelas. María Dolores fue diagnosticada de hemorroides, pero al no mejorar en cuatro meses decidió ir al Hospital de Bellvitge donde le detectaron un cáncer de colón y le dijeron que debía operarse ese mismo día. No obstante, la intervención no podía llevarse a cabo en Bellvitge, por lo que fue derivada a su hospital de referencia, el San Camilo. Allí, lejos de intervenirla, la enviaron a casa tras tres días ingresada. A María Dolores la operan dos meses después en Viladecans, aunque antes tuvo que empadronarse en Gavà para ello. Su diagnóstico se había complicado y había perdido 20 kilos.

Asimismo, Andrés Parralo relató que estando su mujer, Cristina Riquelme, embarazada de ocho meses ingresó en Sant Pau por una peritonitis. Por cortes de luz en los quirófanos, la intervención no se realizó hasta 30 horas más tarde, cuando la mujer entró en shock. Como consecuencia de la demora, el bebé murió y Cristina perdió parte de su intestino. Denunciarán en breve.

 

«No» rotundo al nuevo plan de ajustes
Ni recortes ni copago. Tanto médicos como enfermeros se plantan ante las medidas de austeridad anunciadas por el presidente de la Generalitat, Artur Mas, y el conseller de Salud, Boi Ruiz. Para Metges de Catalunya, el nuevo tijeretazo supone «una mutilación de los derechos sociales y económicos» mucho más grave que la reducción salarial del 5 por ciento impuesto en 2010. Por su parte, el sindicato de enfermería Satse criticó el «conscientemente ambiguo» discurso de Ruiz. «Bajo ningún concepto debe aprovecharse la crisis para imponer más medidas de copago», advirtieron desde Satse, ya que «hay posibilidad de mejorar la gestión pero para ello es necesario disponer de gestores profesionales y no afines a la ideología política». Señalaron que no se ha explicado a dónde iría destinado lo recaudado.