Los presos etarras votaron en masa el 20-N

Idioia Mendizabal
Idioia Mendizabal

MADRID- Los presos de ETA participaron en masa en las pasadas elecciones generales en las que, por primera vez en dos legislaturas, su histórico «brazo político» tuvo presencia en las urnas bajo el paraguas de la coalición abertzale radical Amaiur. El 91,3 por ciento de los etarras encarcelados en centros penitenciarios españoles ejercieron su derecho al voto por correo. Fuentes de Instituciones Penitenciarias explicaron que, en el momento en que finalizó el plazo para solicitar la posibilidad de votar por correo, había 552 presos internos en cárceles españolas por delitos relacionados con las actividades de la banda terrorista. De ellos, sólo 48 no hicieron uso de ese derecho de sufragio, informa Ep.

En ese 8,7 por ciento que no participó en el 20-N se incluyen los presos en cuyas condenas se especifica la prohibición de hacer uso de sus derechos civiles, como la participación en unas elecciones, recordaron esas mismas fuentes. De este modo, el porcentaje de participación entre los presos de ETA podría haber sido incluso mayor. En este sector también se encuadraría esa minoría de etarras que no son partidarios de la nueva estrategia de punto y final a la violencia y de la apuesta por las vías políticas, si bien públicamente no han manifestado ninguna oposición.

Debate abierto

En este 91,3 por ciento no se ha contabilizado tampoco a los presos etarras internos en Francia. Actualmente hay 138 etarras en las cárceles del país galo donde, según las fuentes consultadas, el debate sobre la nueva estrategia no ha sido tan fluido ni tan respaldado. En las prisiones francesas están encarcelados algunos de los últimos «pesos pesados» de la organización criminal como Javier López Peña, «Thierry», Garikoitz Aspiazu, «Txeroki», o Carrera Sarobe, «Ata» (estos dos últimos se encuentran en la misma cárcel parisina de La Sante, de máxima seguridad).

Este dato de participación alta en la cárceles españolas, según los expertos en la lucha antiterrorista, es un buen termómetro para medir el grado de adhesión a la apuesta de la izquierda abertzale por parte de este colectivo, después de haber atravesado momentos convulsos en los últimos tiempos, provocados por las deserciones individuales. Consideran estas mismas fuentes que es poco probable que los presos de ETA hayan votado a opciones políticas distintas de las que proponía en esta ocasión la izquierda abertzale radical: Amaiur, que logró el mejor resultado de los proetarras en unas elecciones.

 

«Orgullosa» de ser de ETA
La etarra Idioia Mendizabal, para quien el fiscal pide diez años de prisión por su supuesta participación, el 4 de marzo de 2002, en la colocación de una bomba en el edificio de la Bolsa de Bilbao, admitió ayer sin tapujos en la Audiencia Nacional que se siente «orgullosa» de ser militante de ETA. «No le doy legitimidad a este tribunal y no voy a decir nada más», añadió en euskera Mendizabal, a quien el fiscal acusa de ser quien colocó la bomba, que no llegó a explotar y que fue desactivada por la Ertzaintza, por lo que le imputa un delito de estragos terroristas, informa Efe.