Mujeres desesperadas

Es una excepcional narradora de novelas policíacas de misterio en la mejor tradición inglesa. Es cierto que se la relaciona con Agatha Christie, pero sería más apropiado hablar de otra escritora inglesa especializada en la creación de atmósferas sórdidas y personajes psicológicamente perturbados.

Hannah, puro nervio narrativo
Hannah, puro nervio narrativo

Daphne du Maurier, la autora de «Rebeca», famosa por su comienzo, ya mítico: «Anoche soñé que volvía a Manderley». Daphne Du Maurier fue una autora romántica, con resabios goticista, insuperable en la creación de novelas de intriga desasosegantes en las que mujeres psicológicamente torturadas se enamoran de hombres débiles que no superan el cliché del galán romántico. Por contra, Agatha Christie supone la desaparición de las brumas románticas y la creación de la novela criminal moderna.

Pulsión malsana
Sophie Hannah, ganadora del Premio de novela corta Daphne du Maurier en 2004, es digna heredera de la aristocrática escritora; autora de soberbias novelas oníricas, como «Los pájaros», en las que superpone el mundo burgués posmoderno, repleto de pasiones perversas, relaciones familiares volcánicas y crímenes siniestros.En «La mala madre», quizá la mejor y más inquietante novela de Hannah, los personajes femeninos parecen estar desesperados, atrapados en una maternidad desquiciante, que choca de forma violenta con el deseo de liberación individual y profesional. El nervio que recorre esta novela es la pulsión malsana que la mala madre verbaliza en un diario: la relación de amor odio con su hija y la violencia latente que las enfrenta. Un cuadro clínico paranoico que, de alguna manera, afecta a la mayoría de los personajes, reducidos a su condición de mujeres atrapadas en la telaraña de la estructura familiar.

Al lado de estas potentes figuras maternas y de sus hijas, los hombres carecen de identidad y la figura paterna llega a parecer ridícula. El conflicto que estalla es el de la maternidad obsesiva, creadora de un clima de ansiedad y desequilibrio en el matrimonio. La guerra de los sexos en un nuevo contexto social en el que las mujeres compaginan el trabajo con su posición de centro familiar y atención a los hijos y los hombres todavía buscan su lugar. La aniquilación es la metáfora sádica a la que puede llegar una conflictividad familiar enloquecida. La intriga va encajando el rompecabezas del «familicidio» con pericia, diversificando el papel del detective en una pluralidad de enfoques enlazados en una trama densa y sin fisuras, resuelta magistralmente con un espectacular «twist» o giro imprevisto en el desenlace.

Sobre la autora: Con tres novelas de misterio, es ya una de las más sobresalientes autoras inglesas de suspense.
Ideal para...: admiradores de la antigua novela de misterio atrapados con pericia en crear suspense.
Un defecto: Existe cierta confusión en algunos capítulos
Una virtud: La delirante e inédita relación madre-hija. Puntuación 8