Basagoiti paga los platos rotos de López

El PP vasco pierde tres escaños, pero recorta a la mitad la distancia con los socialistas 

Basagoiti recoge la papeleta momentos antes de votar
Basagoiti recoge la papeleta momentos antes de votar

MADRID- «Queríamos más», dijo ayer Basagoiti tras saber que su partido es la cuarta fuerza política tras los comicios. «Quería haber tenido más escaños y respaldos, aunque la situación fuera compleja».

Efectivamente, lo ha sido. Él mismo resumió recientemente lo que ha significado para él un pacto político junto a Patxi López. «No es normal que un Gobierno plantee permanentemente iniciativas que agreden al que le apoya». Y es que desde que el PP de Basagoiti tendiera su brazo al PSE para que gobernara en el País Vasco y así, en un gesto histórico, echar por tierra tantos años de gobierno nacionalista, la gestión del PSE ha supuesto para el PP vasco una ofensiva constante debido a las medidas económicas del Gobierno central. De hecho, después de que el partido de Basagoiti llevase meses intentando tomper el pacto con López, a raíz de que éste hasta llevara al Tribunal Constitucional los ajustes del Ejecutivo, entre otras cosas, el PSE sólo decidió romper el pacto cuando vio que no le quedaba otro remedio que acatar la política económica para poder hacer frente al déficit de la Comunidad.

Así las cosas, el resultado electoral en las elecciones vascas no ha diferido mucho cuantitativamente de lo que pronosticaban las encuestas, sólo que Basagoiti pasa de tener 13 escaños en 2009, a 10 en la actualidad, con 128.774 votos frente a los 146.148 de los anteriores comicios. Y recorta a la mitad la distancia con los socialistas. De este modo, el PNV es el que alcanza una mayoría de 27 escaños, seguido de Bildu con 21. «El panorama parlamentario es complejo, nadie tiene mayorías», valoró Basagoiti ayer. Quien añadió: «Es más importante que nunca el discurso y la firmeza del PP». La falta de entendimiento entre el PSOE y el PP en el País Vasco podría provocar la vuelta nacionalista que en un principio se trató de impedir. «Nos jugamos la España constitucional», aseguró el líder del PP vasco en una entrevista con este medio. Y es posiblemente esta política antinacionalista y de unidad española la que le haya llevado a no obtener el resultado deseado. «El PP es la única alternativa al bloque del PNV y Batasuna». Precisamente Urkullu abogó recientemente por el «compromiso, la unidad y el acuerdo en Euskadi». Y ha sido la fuerza más votada.
 

PERFIL por Diego Mazón
El hombre transparente
Antonio Basagoiti es un tipo raro en la política. Raro en el buen sentido, vaya por delante la aclaración. Y lo es porque su estilo es particular, alejado de los corsés que tantas veces impone la alta política en España. Se mueve cómodo en la calle, en el ejercicio de su vocación desde la acera, en un terreno tantas veces ingrato como los pueblos del País Vasco. Basagoiti sonríe, escucha, anima y nunca mira atrás, pese a los muchos ataques que recibe, de propios y extraños, por su forma de hacer las cosas. Lleva demasiados años metido en la política vasca como para alterarse ahora, le golpean y no se inmuta. Su hoja de ruta es clara, su defensa del País Vasco y de España como un «todo», irrenunciable y sin cálculos electorales, lo proclama a los cuatro vientos. No tiene pelos en la lengua ni llena su discurso de palabras ampulosas, convencido de lo que dice y a quién lo dice. Va directo, es sincero, transparente. Tanto que muchas veces rema a contracorriente de su propio partido. Apostó por apoyar a Patxi López sin pedir nada a cambio, con tal de que el País Vasco tuviera la oportunidad de salir de la hegemonía del Partido Nacionalista Vasco. Madrileño de cuna, vasco de pasión y sangre, Basagoiti se apasiona con los paisajes del País Vasco, con el motor de una motocicleta y con las gradas de la Catedral, el estadio de su amado Athletic Club. Su página de videoblog («Más allá de la política pop») ofrece un Basagoiti 3.0, al candidato que aconseja pinchos, rutas por el País Vasco, al hombre comprometido con la Fundación para la Libertad, y al incansable político que nunca se rinde. El popular, el transparente candidato a lendakari, la voz sin tapujos, cree que otro País Vasco es posible, alejado de la iracundia abertzale, del disfraz buenista del PNV, del difícil equilibrio en el que viven los socialistas. Basagoiti nada en la selva vasca como si fuera la Resistencia. Y lo hace con una sonrisa.