Juan Ignacio Zoido: «Hay quienes son expertos en la agitación y en las barricadas»

Sobre los ajustes: «Genera tristeza tener que aplicar estas políticas, pero es que no hay más remedio»

Sevilla - Juan Ignacio Zoido tiene el encargo de llevar al PP a presidir la Junta de Andalucía. Ya no vale la victoria, sólo gobernar. Es consciente del reto que tiene por delante y lo difícil –lo recalca varias veces– que es sustituir a Javier Arenas, que gozaba de un liderazgo absoluto dentro del PP andaluz. Comparte esa difícil tarea con la Alcaldía de Sevilla, puesto al que no piensa renunciar. No es fácil encontrar libre un hueco en su agenda. Y lleva sólo siete días compartiendo ambas responsabilidades .

–Lleva una semana como presidente del PP-A, ¿qué le ha sorprendido?
–La verdad es que sorpresas y sobresaltos ninguno. Sabía lo que iba a pasar al día siguiente de ser elegido: mucho trabajo para estar desde el primer momento mejorando la organización y poniendo en marcha el nuevo equipo. No es momento de perder ni un solo minuto y lo que hay que hacer es estar trabajando sin descanso por los andaluces.

–La crisis se ha llevado por delante empresas, los proyectos de muchas personas y las trayectorias de varios políticos. ¿Teme que le llegue a quemar?
–Si trabajar en época de crisis por ofrecer soluciones a los andaluces, si esforzarse por decir la verdad y buscar las medidas que uno cree sinceramente que hay que aplicar en beneficio de la gente, si eso tiene desgaste político, bienvenido sea siempre que uno pueda contribuir para sacar adelante a los demás.

–¿Esa sobreexposición no le preocupa?
–A mí me preocupa la situación que vive España y Andalucía fruto del despropósito del Partido Socialista de Zapatero y Rubalcaba. A mí lo que pueda pasar conmigo el día de mañana fruto de la crisis no me preocupa en absoluto. Me preocupan los problemas de la gente.

–Ahora que habla de la situación de España: los ayuntamientos se quejan de que las autonomías no les permiten desarrollar sus políticas; las comunidades, de que el Gobierno central las asfixia económicamente; y éste, apela a las medidas impuestas desde la Unión Europea. ¿La arquitectura institucional de España como país ha fracasado?
–No. Lo que ha fracasado es que hemos tenido una Administración que ha sido poco austera. En los momentos de vacas gordas no hemos sabido administrar lo suficientemente bien para pensar en estos momentos de una crisis tan dura. Ha habido un movimiento de expansión en comunidades autónomas y ayuntamientos que ahora mismo no se puede soportar. Ése es el problema. La estructura del Estado ha dado muy buenos resultados y lo que hay que hacer es ajustarla y ser muy austeros.

– ¿No es momento de plantearse una reorganización?
–Creo que más que la reorganización lo que hay que ser es muy austeros y muy transparentes. Y al mismo tiempo ser personas normales y comprometidas con la sociedad para volver a recuperar la credibilidad. Eso sí que es importante: que los políticos recuperemos la credibilidad del pueblo.

–A propósito de la credibilidad, ¿cree que el PP está perdiendo la batalla de la calle?
–No. Hay quienes son expertos en la agitación y en las barricadas. El que quiera estar agitando y en las barricadas no puede pedir después lealtad institucional. Y en poco tiempo estamos comprobando cómo con cargos de responsabilidad en la Junta, un día están en las concentraciones o en los encierros y al día siguiente reclaman lealtad. Hay que ser en la vida coherente y en política mucho más, máxime en estos momentos de crisis.

–¿Usted pide la dimisión del consejero de Turismo?
–Creo que se ha equivocado gravemente y quien se equivoca de esa forma debe dimitir.

–Tras más de 30 años de autonomía, hay quien apunta que la cohesión político-territorial de Andalucía está por construir. Le pongo ejemplos: las tensiones territoriales que se viven en los partidos, las cuotas. ¿Cómo piensa articular su discurso para que llegue a todas las regiones?
–Desde la coherencia. Andalucía es muy extensa, con una gran población, podría ser un país de la Unión Europea. Lo que hay que saber es vertebrarla, y es verdad que el PSOE ha fracasado en la vertebración de Andalucía. Ha crecido mucho en los últimos años pero no se ha sabido vertebrar y se han levantado algunos localismos absurdos y estoy dispuesto a terminar con ellos. Creo que somos una comunidad tan rica, variada y complementaria, que lo que tenemos que hacer es fortalecerla desde la coherencia. No se entendería Andalucía sin Málaga o sin Sevilla, sin Almería o sin Huelva: fortalezcamos lo que nos une.

–Se refería a la extensión de Andalucía, ¿cómo implantar su modelo de micropolítica y cercanía en una región que es como Portugal y tiene una población similar a Austria?
–No defiendo la micropolítica, sí creo en resolver los problemas de los ciudadanos. Hay muchas cuestiones que son simples a los ojos de los políticos pero son grandes problemas para los ciudadanos. Por ejemplo, profesiones en peligro, problemas que afectan a miles de personas, da igual que estén en Córdoba, Almería o Jaén. Hay que resolverles sus problemas y no los que creemos los políticos que son sus problemas. La proximidad, dialogar con las personas y buscar soluciones, eso se hace lo mismo en un pueblo pequeño que en una ciudad o en una comunidad autónoma grande.

–Hablaba de localismos, ¿Va a reivindicar en el Parlamento andaluz el Estatuto de Capitalidad para Sevilla?
–Por supuesto, es que es la capital de Andalucía y hay que hacerlo sin rivalizar ni confrontar con ninguna otra ciudad. Almería y Jaén son importantísimas, cada una en un sentido. Granada es monumental en sí misma. ¿Vamos a poner en tela de juicio la capacidad que tiene Málaga, cómo se ha transformado esa ciudad? O cómo se han transformado también Cádiz y Huelva, o la monumentalidad de Córdoba. Y está Sevilla que es la capital. Y por tanto, todos nos vamos a complementar y voy a reivindicar el Estatuto de Capitalidad que tienen ciudades como Madrid, Barcelona, Santiago de Compostela o Palma de Mallorca.

–El lunes se reúne con Griñán, ¿Cómo saldría satisfecho de la reunión?
–Si salgo con el convencimiento de que va a ejercer como presidente de la comunidad autónoma y de todos los andaluces y no como el secretario general del PSOE-A. Saldría satisfecho si me encuentro a una persona dispuesta a abordar los graves problemas que tenemos en Andalucía y que está dispuesto a compartir las soluciones con todos. Le voy a brindar la ayuda del PP y todas aquellas medidas que partan de él, del PSOE o de IU que sean buenas para Andalucía que las votemos todos. No es momento de confrontar sino de compartir porque la sociedad no puede esperar.

–La patronal andaluza ha pedido precisamente una mesa en la que estén todos los partidos incluído el PP, ¿cree usted que es una buena solución?
–Es un foro, uno más, del que hay que confiar que salgan medidas en beneficio de los andaluces. Sobre todo, los responsables políticos debemos tener altura de miras en estos momentos. Cuando la bonanza económica facilita el reparto de los fondos públicos es muy fácil gobernar, lo difícil es ahora, superar los intereses partidistas para atender los generales. Es nuestra obligación y voy a tender los puentes y las manos necesarias para alcanzar grandes acuerdos en beneficios de toda la sociedad, en especial de aquellas familias que no tienen ni para empezar el mes.

–¿Sería capaz de acompañar a Griñán de la mano para pedirle algo a Rajoy en beneficio de Andalucía?
–Si aquí hubiéramos hecho los deberes primero, estoy dispuesto a acompañar a Griñán donde haga falta.

–Casi la mitad de los andaluces rechaza el bipartito y el 70 por ciento no cree en sus recetas económicas. Sin embargo, el PP no consigue remontar y gobernar en Andalucía. ¿Qué le hace falta a su partido?
–La verdad es que no lo sé. Es cierto que lo que tenemos es que comunicar y convencer a más andaluces. Así de fácil y así de claro. Llegar a más andaluces con propuestas claras. Para ello tenemos que ser personas normales, muy humildes y generosos.

–¿Generosos? ¿Para qué?
–Para saber renunciar a muchas cosas en beneficio de los demás. Tenemos que predicar con el ejemplo. La gente está deseosa de ver cómo se renuncian a cosas en beneficio de los que más lo necesiten.

–¿Canal Sur podría prestar el mismo servicio público con un solo canal?
–En estos momentos no cabe la menor duda.

–¿Para qué sirve en estos momentos mantener un Consejo Audiovisual?
–Es un órgano previsto en nuestro Estatuto y vela por el funcionamiento de todo el espectro audiovisual. Si me dice, ¿es necesario? A lo mejor es prescindible. Es una institución que está en el Estatuto y se puede prescindir de otros gastos antes que de órganos que sí aparecen.

–También aparece la Renta Básica en el Estatuto y no se cumple...
–Porque no lo hemos alcanzado. Lo digo para no ir desmontando lo que se acaba de montar. Hay que trasladar serenidad a la sociedad. Todavía hay una barbaridad de margen en la administración política de la Junta para aplicar medidas de austeridad. Yo empezaría antes por ahí que en poner en tela de juicio algunos órganos de carácter estatutario y que a lo mejor nos harían empezar a discutir cosas tan absurdas como el cumplimiento o no de un Estatuto. Yo creo que son momentos tan difíciles, hay miles de familias que lo están pasando mal, que no podemos perder el tiempo en discutir sobre asuntos que a ellos no les preocupan y debemos dedicar nuestro tiempo al desempleo, la creación de riqueza, al funcionamiento de las instituciones o a recuperar la confianza. Y a mejorar las infraestructuras pese al poco dinero que hay. Eso es lo que tenemos que hacer.

–¿Merece la pena cabrear a profesores, médicos o policías para mantener toda esa maquinaria burocrática-administrativa?
–Aquí hay un problema tremendo. El engaño al que nos ha tenido sometido el PSOE dirigido por Zapatero y Rubalcaba. Nos han mentido. Aquí en Andalucía nos ha mentido Griñán. Y ahora estamos pagando las consecuencias de esas mentiras. Una crisis que habían negado y un déficit que habían ocultado. Y ahora tenemos que tomar esas medidas que ni le gustan al PP ni estaban en nuestro programa, pero que hay que tomar si queremos mantener a corto, medio y largo plazo el Estado del Bienestar. Por eso se está pidiendo una medida excepcional a los funcionarios para recuperar esa paga dentro de dos años porque estamos en una situación de emergencia nacional. Genera tristeza tener que aplicar estas políticas, pero es que no hay más remedio. Otra cosa es que el plan de ajuste de la Andalucía lo quieran hacer recaer sobre los mismos en lugar de haber eliminado todo el aparato burocrático de la Junta: reducir vehículos oficiales, sedes, o los 370 órganos paralelos de la administración entre sociedades, organismos autónomos, fundaciones, observatorios ...

–Hay personas que aseguran que le ha costado tanto ser alcalde de Sevilla que si es reelegido en 2015 no abandonará el cargo. ¿Están equivocados?
–No. Sevilla es mi pasión, no se lo puedo decir más claro. Pero no por un mero sentimiento, es que es mi compromiso. Seguiré peleando por y para todos los sevillanos. Es cierto que mi partido me ha pedido que me haga cargo del mismo. Es una responsabilidad que asumo de mucho grado siendo consciente de suceder a un gran presidente como es Javier Arenas, que nos ha legado un partido ganador, el mejor PP andaluz de toda la historia. A partir de ahí, trabajaré con mi equipo para ganar y gobernar si es posible. El tiempo dirá. Son tiempos muy difíciles y hay que entender que nada es imposible.

–¿Firmaría ser reelegido como alcalde de Sevilla en 2015 y que meses más tarde un compañero del PP llegue a la presidencia de la Junta de Andalucía?
–Me encantaría. Creo que sería bueno para Sevilla y los andaluces. Yo hubiera dado todo lo que pudiera dar para que Arenas hubiera sido el presidente de todos los andaluces porque era lo que le convenía a Andalucía. Él tiene ya todas sus aspiraciones políticas cubiertas, pero Andalucía necesitaba su experiencia, su capacidad, su rigor y sus propuestas que las tenía muy claras. Y por un puñado de votos no ha podido ser. Ojalá en 2016 se pueda ganar y gobernar.

–¿Tiene ya pensada su primera pregunta parlamentaria a Griñán en la sesión de control al Gobierno? Entiendo que asumirá usted ese papel
–Todavía no la tengo, pero no le quepa la menor duda de que le voy a ofrecer mi colaboración y la del grupo que ha ganado las elecciones para sacar a Andalucía de la situación actual.

–¿Le será raro ver a Arenas en la tercera fila de la bancada del PP?
–Sin duda. Javier Arenas es mi referencia.

–Los que dicen que su relación con Arenas se puede deteriorar como ha ocurrido con la de Chaves con Griñán, ¿son malintencionados?
–Creo que eso no se podrá dar nunca. Yo tengo en Javier Arenas mi amigo y la referencia que tengo en política. Entré en política de su mano y cuesta sustituirlo. Estoy convencido de que él me va a ayudar.

–¿Qué no le perdonaría a los integrantes de su dirección elegida en Granada?
–Les pido que se dediquen en cuerpo y alma a resolver los problemas de los andaluces. No podemos perder ni un solo minuto en los problemas internos. Nuestra responsabilidad es resolver los problemas de los demás. El resto es accesorio: ni un segundo en discusiones estériles.


«PSOE e IU tienen casi redactadas las conclusiones de la comisión de los ERE»
–¿La Cámara de Cuentas seguirá retrasando el informe de fiscalización de los ERE?

–Como lo siga retardando y como al final no mantenga los criterios de objetividad e imparcialidad, pagará las consecuencias. La sociedad está cansada de la utilización partidista de las instituciones. Le pido que se tomen la máxima celeridad con objetividad, que es lo que demandan y lo que tienen encomendados.

–¿Es de los que piensa que PSOE e IU ya tienen redactadas las conclusiones de la comisión de investigación?
–Casi, desgraciadamente.

–¿Y qué dicen?
–Que habrá habido algunos errores burocráticos y que han sido cuatro golfos. Yo tuve algo parecido en el Ayuntamiento de Sevilla. Sé lo que es el pacto PSOE-IU. Con el caso Mercasevilla hablaban del «caso Mellet» y fíjese por dónde va ya el caso. Aquí ha habido muchísima gente que se ha enriquecido pero sobre todo muchos fondos que se han desviado del fin que tenían y se han dado como a cada uno le parecía. Me parece gravísimo y es el mayor caso de corrupción que ha habido en la democracia española.

–Un alcalde que entrega una licencia de obras en contra de los servicios municipales es probable que lo inhabiliten. ¿Un Gobierno que reparte mil millones de euros mediante un sistema presuntamente ilegal y que contaba con reparos de la Intervención debería ser inhabilitado?
–Eso es lo que debería ser. Que durante tantos años se haya mantenido un proceso como mínimo alegal, repartiéndose tantos fondos sin sujeción a ningún procedimiento, modificándose partidas presupuestarias para seguir dando de esa manera arbitraria las cantidades en los Consejos de Gobierno no tiene parangón en la democracia española.

–Pero a un alcalde lo inhabilitan, ¿aquí puede pasar lo mismo?
–Creo que hay hondas responsabilidades políticas y quizá judiciales en las actuaciones que han tenido altos dirigentes de la Junta de Andalucía y del PSOE. Habrá de las dos.

–¿No echa en falta contestación social de empresas y organismos sociales agraviadas por las ayudas discrecionales? ¿No es un síntoma de una sociedad adormecida?
–Cada uno va a resolver su problema y quizá le importa poco el cómo. Quizá sea un defecto de la sociedad, pero los políticos estamos para corregir y no tolerar que pasen esas cosas. No culpemos a la sociedad y sí a los políticos que buscan soluciones fáciles para beneficiar a unos cuantos. Cuando esas ayudas no se dan con publicidad e igualdad para todos, el que lo está haciendo mal es el político y no aquél que se beneficia, que tampoco lo hace bien.