Valencia firma un convenio «austero» sin despidos y sin subidas salariales

Igual admite recortes en prestaciones sociales, pero «tener un trabajo es un lujo»

Valencia- Tres meses de negociaciones ha llevado a sindicatos y Administración a firmar un acuerdo sobre las condiciones laborales del personal del Ayuntamiento de Valencia. Tres meses de tiras y aflojas para decidir que, básicamente, se mantienen las condiciones del anterior pacto. Y es que la crisis económica ha llevado al Gobierno de Rita Barberá a considerar todo un logro mantener los 5.000 puestos de trabajo, tanto fijos como laborales. Así que de donde se ha tenido que recortar ha sido de las prestaciones sociales -de 400.000 a 100.000 euros- y de la congelación de sueldos. Asimismo, se traspasa la gestión de la jubilación al Estado y se congela la tasa de reposición, es decir, que cuando se quede un puesto vacante, no se cubrirá la plaza.
«Hoy en día tener un puesto de trabajo es un lujo», declaraba ayer el concejal de Personal, Vicente Igual, para explicar que la prioridad del convenio era no recurrir a los despidos.

El «no» de Bomberos y Policía
«Unidad, solidaridad y fuerza en el servicio público (...) Las medidas de ahorro más austeras que se han puesto en práctica (...) En un momento tan complicado (...) Un convenio austero pero viable (...) Un no acuerdo siempre es peor para los trabajadores». Sindicatos y Gobierno local coincidían ayer en lo complicado que ha sido el proceso negociador y que de todos, éste es el mejor pacto posible, pese a implicar la renuncia de muchas de las pretensiones sindicales. No obstante, contó con el apoyo de UGT, CCOO, Intersindical y CSIF, pero no con el de SPPLB.
El Sindicato Profesional de Policías y Bomberos se negó a dar el visto bueno al acuerdo, pues pretendía que en él figurasen los horarios especiales. Sin embargo, según el concejal de Personal se trata de una reivindicación que debe expresarse ante la Concejalía. Pero esta postura no convence a este colectivo, que ayer anunció movilizaciones de protesta por «la situación de precariedad» de ambos servicios.
En este sentido, denunció la falta de medios al considerar que los 200.000 euros presupuestados para la compra de uniformes es insuficiente cuando en realidad se necesita un millón de euros.
Y es que a su juicio, los trabajadores no deben pagar «todo el despilfarro de los políticos». Asimismo, criticó que en el Consistorio haya «más asesores que concejales».