La familia de Fariñas teme por su vida

Al disidente cubano, en huelga de hambre desde el 24 de febrero, le han diagnosticado una trombosis.

Fariñas está «muy grave»
Fariñas está «muy grave»

La mujer de Guillermo Fariñas, Clara, está muy alterada. Teme por la vida de su marido, a quien los médicos del hospital de Santa Clara han diagnosticado una trombosis. No quiere hablar con los medios, pasó la noche del lunes con él y está destrozada. Tienen una hija, Dios Ángeles, a la que no le han contado que su padre está haciendo una huelga de hambre. A la menor, de 9 años, no se le permite la entrada en el centro sanitario, por lo que suelen charlar por teléfono. El problema es que desde ayer, los doctores no dejan al periodista que se mueva ni hable. «Es por la vibración de las cuerdas vocales, sería un grave riesgo por el coágulo que tiene en la yugular. Su estado de salud es crítico y hay que evitar que llegue al pulmón o al cerebro», reconoce Licet Zamora, portavoz del disidente. Zamora explica que «está tan hinchado, que le tuvieron que cortar el pijama por la zona izquierda del cuerpo», además de presentar problemas hepáticos y una infección causada por un estafilococo. Sin embargo, la madre de Fariñas, Alicia, le contó a Zamora que desde las tres de la mañana no tiene fiebre y ha orinado bastante. Una ligera mejoría que no evita el sufrimiento de la familia.La esposa ya empieza a pensar en cómo contarle a la pequeña que su padre, a quien no ve desde que fuera ingresado el 11 de marzo, va a morir. Zamora, que atendió a LA RAZÓN desde la casa del periodista, describe el estado de nervios en el que se encuentra Clara: «No para de llorar. Está muy tensa y a la vez muy débil». «Ella condena al Gobierno, todavía no se han visto resultados en las excarcelaciones». En esta misma línea, las Damas de Blanco emitieron un comunicado en el que se unían al llamado de la madre de Fariñas «a los Gobiernos de buena voluntad del mundo para que interfieran ante el Gobierno cubano para que acabe ya de resolver la situación de los presos por los que Guillermo pide».