Familias castigadas país envejecido

La falta de ayudas ha provocado una inmersión en el «invierno demográfico»: en las últimas tres décadas se han «perdido» 2,7 millones de jóvenes

MADRID- En una escala del 0 al 10, valorando entre el peor y el mejor estado de salud posibles, ¿qué puntuación obtendrían a día de hoy las familias españolas? Para el Instituto de Política Familiar (IPF), la nota no pasaría del 2. Esta es la preocupante conclusión que se pudo obtener ayer, durante la celebración del Día Internacional de la Familia, a tenor de los datos del informe «Evolución de la familia en España en 2011», que ultima el IPF y al que ha tenido acceso LA RAZÓN.
El análisis alerta acerca de que las cada vez más menguantes ayudas a la familia podrían llevar a la quiebra del Estado del Bienestar mucho antes de lo que pensamos. «Las españolas sólo tienen 1,38 hijos por mujer, cuando las encuestas hablan en realidad de 2,5 o 2,6», asegura Eduardo Hertfelder, presidente del IPF, que resume el círculo vicioso: «El hecho de que no puedan tener esos hijos, implica que no haya un recambio generacional. De esa forma, no se producirán suficientes ingresos en la Seguridad Social, no habrá posibilidad de pagar las pensiones del futuro, y, por tanto, podría producirse la quiebra del Estado del Bienestar», añade.
Así, según el informe, España «se encuentra en un invierno demográfico sin precedentes», debido a que los mayores de 65 años superan en 1,1 millones a los menores de 15 años: 8,1 millones los primeros –17,15% de la población–, 6,9 los segundos –14,8%–. Por ello, en los últimos treinta años se ha producido un «crecimiento vertiginoso de la población mayor», con un crecimiento del 91%; y mientras, la población menor de 15 años ha caído un 43,2 en las tres últimas décadas. De esta forma, España ha «perdido» desde entonces 2,7 millones de jóvenes –de 9,6 a 6,9 millones–. Y nuestro país «es la nación europea que más rápidamente ha envejecido».

Madres tardías
Además, el índice de fecundidad, de 1,38 hijos por mujer, se muestra insuficiente a la hora de garantizar el reemplazo generacional, cifrado en 2,1 niños. Es decir: serían necesarios 250.000 nacimientos más al año. No parece ajeno a ésto el hecho de que las madres decidan serlo cada vez más tarde: a los 31,2 años –junto con las británicas, las españolas son las que más tarde tienen su primer hijo–.
¿Cuál podría ser el escenario para 2050? Según el IPF, uno de cada tres españoles –32,1%– tendrá más de 65 años, mientras que uno de cada nueve tendrá más de 80 años. «La pirámide de edad se habrá invertido, siendo los mayores de 80 años el mayor segmento de edad», afirma el informe.
Si la situación no se ha tornado más crítica ha sido gracias a la inmigración. «La ‘‘inyección'' de natalidad y juventud inmigrante ha resultado fundamental para que las familias adquieran una mayor estabilidad», señala Hertfelder. Así, recuerda que una de cada cinco madres en España es extranjera. Y subraya que, si no fuera por la juventud inmigrante –831.000 jóvenes menores de 15 años–, «la inversión de la pirámide población sería mayor, con 1,5 millones de personas más de mayores de 65 años».
Con todo, para el IPF, la crisis no va a poder evitar que «los problemas de natalidad, de invierno demográfico y de ruptura matrimonial» –110.000 rupturas al año– vayan a «verse agravados por la falta de ayudas derivadas de la crisis».
Entre otros factores, el informe señala cómo las prestaciones por hijo permanecen congeladas desde hace varios años en los 24,25 euros mensuales para los menores de 3 años, aunque llegó a ser de 28,29 euros desde 2007 a 2010. También permanece invariable, desde su creación en 2003, la ayuda de los 100 euros mensuales para madres que cotizan en la seguridad social. Sin embargo, ninguna de estas dos ayudas se ha actualizado, «por lo que han perdido una quinta parte de su valor». ¿Que ha ocurrido? Que, debido a la subida de precios, la paga de 24,25 euros equivale hoy a 17,63 euros. Y la de 100 euros, su valor real a fecha de hoy sería de 80,6.
Además, según el informe, estas prestaciones «se restringen a un número muy pequeño de familias». Una familia española, donde ambos cónyuges posean unos ingresos equivalente al Salario Mínimo Interprofesional, no tendrían derecho a esta prestación por hijo a cargo al superar el límite de renta familia, fijado en 11.264 euros brutos anuales. ¿Conclusión? El 89% de los hogares se queda sin estas subvenciones, mientras que en la UE27, sólo el 17,5% no recibe ayudas. «España, junto a Portugal, es el país de la UE que da prestaciones a menos familias», dice el informe.
El IPF sostiene además que el IRPF actual «no sólo penaliza a las familias, sino que las discrimina». Y, «en especial, a las familias con hijos» en los que uno de los progenitores no cotice, que tendrá que pagar más impuestos que un hogar en el que tanto el padre como la madre estén trabajando.

«Siguen ninguneadas»
«La familia sigue ninguneada por parte de las administraciones; no se la está teniendo en cuenta», denuncia Hertfelder. Y es que, «si una administración tiene voluntad política de ayudar a la familia, se basa en tres cuestiones: la creación de un organismo que la proteja, un plan integral de apoyo y una serie de ayudas», añade. Así, aunque les «consta que el nuevo Ejecutivo tiene más sensibilidad que el anterior» en lo que respecta a políticas familiares, de momento «no se ha plasmado en cosas concretas».
De ahí que el resultado no pueda ser otro que un «suspenso». «Han aumentado los abortos y las rupturas matrimoniales, mientras que la conciliación laboral y familiar tampoco ha mejorado», sentencia Herfelder.


Contra los límites de renta
Becas escolares, accesos a viviendas y, así, hasta cientos de servicios sociales a los que no pueden acceder los hogares de tres o más hijos porque superan los límites de renta. La Federación Española de Familias Numerosas pidió ayer al Ministerio de Sanidad, Igualdad y Servicios Sociales, a las comunidades autónomas y a los ayuntamientos que revisen dichos límites, pues «discriminan a las familias con más hijos».