Muere ahogado en la Barceloneta un chico que fue expulsado de un centro de menores

Su abogado pedirá responsabilidades a la Generalitat por abandono 

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BARCELONA- Un joven senegalés murió el miércoles ahogado accidentalmente en la playa de la Barceloneta mientras jugaba en el agua con unos amigos. El chico, que al parecer no sabía nadar, llegó en diciembre a Cataluña con un Pasaporte que acreditaba que tenía 17 años, de modo que estuvo tutelado de marzo a mayo por la Dirección General de Atención de la Infancia y Adolescencia (Dgaia), según explicó ayer su abogado, Albert Parés. Sin embargo, en mayo fue expulsado del centro de menores para inmigrantes El Bosc, al no quererse someter a las pruebas radiológicas que realizan la Fiscalía de Menores y la Dgaia para determinar la edad de los chicos. En el último año, unos 70 jóvenes subsaharianos han sido expulsados de estos centros de la Generalitat tras someterse a pruebas óseas que determinaban su mayoría de edad, aunque su fiabilidad no es del ciento por ciento. «El muchacho no estaba obligado a someterse a estas pruebas que tienen un alto margen de error –de unos dos años–, ya que disponía de un Pasaporte en regla que acreditaba que era menor y, por lo tanto, tenía derecho a ser atendido», dijo su abogado, que denunció la expulsión del menor junto al Síndic de Greuges. Primer caso aceptadoEl joven batallaba por mejorar su situación. «Era el primer caso que el juzgado de lo civil había aceptado a trámite, ya que la mayoría los derivan al juzgado de lo contencioso», explicó Parés, que lleva medio centenar de casos de inmigrantes expulsados de los centros públicos. «La semana pasada estuvimos en la Audiencia para determinar una medida cautelar para el chico», recordó el letrado, quien anunció que «pedirá responsabilidades a la Generalitat por haber permitido que el joven estuviera en la calle sin supervisión de ningún adulto». Además, Parés solicitará a la Generalitat que se haga cargo de «los elevados costes» de la repatriación del cadáver a Senegal, donde ya se ha localizado a sus familiares. «El joven, que en diciembre cumplía los 18, vivía ahora en un centro de acogida de Sabadell», añadió el abogado.

UN ALUVIÓN DE EXPULSIONES«En el último mes ha habido un aluvión de expulsiones. En dos semanas nos llegaron más de diez casos», Con estas palabras el abogado Albert Parés denunció ayer la grave situación que decenas de muchachos inmigrantes están viviendo al llegar a Cataluña y son abandonados por la Dgaia. «Ahora llevo 50 casos de muchachos a los que se les ha expulsado de los centros de menores al obligarles a hacerse las pruebas radiológicas a pesar de tener documentos de identidad como menores», explica. Las expulsiones han coincidido con el cierre de los centros de menores El Bosc y L'Alcor.