Artur Mas besó a Scarlett Johansson por Jesús MARIÑAS

Andic, Johansson, Mas y  Gaultier en la fiesta de Mango
Andic, Johansson, Mas y Gaultier en la fiesta de Mango

Ella no sabe que están en campaña. De ahí su sorpresa ante los dos besazos que le asestó Artur Mas. Fue el principio de una gran amistad, luego acentuada, que devolvió todo su esplendor al Palacio Nacional de Montjuic, donde hace años proclamaron «más elegante del mundo» a la condesa de Ribes. Un título que activamente podría adjudicarle a Supernaty, que así la llamó Boris Izaguirre al presentar el III Botón de Oro Mango que contó como presidente del jurado a Jean Paul Gaultier. Era uno de los temas más comentados en una noche realzada por Montilla, y por Jordi Hereu, que no llegó al atrevimiento osculador del líder de Convergéncia. ¿Qué le parece la remodelación gubernamental, el cambio de Gobierno? «Un parche para resisitir. Están con el agua al cuello», contestó Montilla. «Sin embargo, las encuestas dan ganadora a CiU. Mi enhorabuena anticipada, ya casi Molt Honorable...», le repliqué. «No se anticipe. Hay que ser cautos y no fiarse demasiado de los pronósticos», me dijo Mas antes de centrarse en Anne Igartiburu, que se fijaba en el «tête a tête», de cálidas miradas entre Konstantin de Bulgaria y Eugenia Martínez de Irujo. Mas se perdió cómo María García de la Rasilla, esposa del príncipe búlgaro, tuvo en vilo a Isaac Andic, dueño de Mango, que entregó 300.000 euros a la israelí Lena Lumelsky. Es la nueva galardonada con la dotación más importante en el mundo de la moda, comentaban desde Oriol Elcacho, que marchaba a la nueva campaña de Ralph Laurent. Algo impensable en un Aitor Ocio que sólo mantiene relaciones oficiales con su ex Laura Sánchez, mientras coleaba el entusiasmo catalán por el chico de Naty. La elogiaban desde Mo Samaranch a esa Balala Puig como clónica de Michele Morgan. Marichalar sorprendió sentado a la izquierda de Naty, y no pasó desapercibido. Tampoco la pashmina de estampado cachemir que el ex duque apretujaba en su mano tan extendida para Cary Lapique Goyanes exhibió paciencia, prisas Vanessa Lorenzo y los perfumeros Puig, mucha amistad con un Andic que sentó a su pareja Zenaida al lado del Presidente. Álvaro de Marichalar reapareció con Ekaterina y oí cosas extrañas de la permanencia en Barcelona de Ana García Siñeriz. Pero hice oídos sordos. Algo imposible en un Hereu que comparte con Rosa Esteve su éxito madrileño en «Tomate». Scarlett prodigó su gesto de garza asustada, los ojos inmensos y una calidad que para sí querría nuestra Penélope. Los premios Mango se han convertido en los Oscar de la costura mundial.