Barajas se rebela contra Blanco

Los trabajadores de AENA convocan paros contra la privatización

Los trabajadores llevan haciendo turnos toda la semana para no dejar vacía la «sede» de las protestas, situada en la segunda planta de la T4
Los trabajadores llevan haciendo turnos toda la semana para no dejar vacía la «sede» de las protestas, situada en la segunda planta de la T4

MADRID- Hoy cumplen una semana de protestas frente al mostrador de facturación 849 de la T4 y aún tienen por delante otros siete días de movilizaciones. Con esta campaña, los 1.200 trabajadores de AENA del aeropuerto de Barajas pretenden dejar claro qué supone la privatización del 49 por ciento de la empresa pública, la subrogación de la plantilla y la concesión del aeropuerto.
El Ministerio de Fomento lo estableció así mediante el real decreto del pasado 3 de diciembre, aunque, debido al caos provocado por la huelga encubierta de los controladores –también a raíz de este decreto–, la noticia de la privatización parcial de AENA pasó de soslayo.
«Es precisamente lo que pretendía el Gobierno, por eso creemos que les vino muy bien que los controladores hicieran tanto ruido», comenta un trabajador acampado en la terminal. Aseguran que ellos no son los únicos perjudicados con la medida. «Vamos a pasar de ser empleados públicos a depender de la empresa que explote Barajas cuando hemos entrado por oposición. Pero, sobre todo, creemos que no se ha explicado bien a la ciudadanía lo que supone la privatización de AENA», explica Abraham Escobar, uno de los portavoces.
«Además de que los billetes pueden encarecerse, la seguridad puede pasar a un segundo plano y eso es muy peligroso. Una empresa privada no tiene por qué garantizarla», asegura.
El colectivo de profesionales, que engloba a técnicos de programación y operaciones, bomberos, médicos y ATS, señaleros, personal del Centro de Gestión Aeroportuaria o administrativos, han convocado una huelga para el jueves y una manifestación para el sábado, entre otras acciones con el objetivo de instar a Fomento a que dé marcha atrás en su idea de privatizar la empresa.