Una victoria incontestable tras arrollar a Mockus

Juan Manuel Santos será el sucesor de Álvaro Uribe tras lograr una arrolladora victoria sobre su rival, Antanas Mockus, en las presidenciales de Colombia. El líder del partido de la U ha conseguido más del doble de los votos que su oponente

El ex ministro de Defensa Juan Manuel Santos ganó las elecciones colombianas al obtener el 68,79 por ciento de los sufragios frente al aspirante del Partido Verde, Antanas Mockus, con el 27,80 por ciento, cuando se han escrutado el 85 por ciento de las mesas de votación. Santos logra hasta ahora 7,55 millones de votos, más de cuatro millones que Mockus (3,05 millones), y gana en 31 de los 32 departamentos de Colombia.El ex ministro ha conseguido más votos de los obtenidos por el presidente Álvaro Uribe en las elecciones del 2006, cuando logró la mayoría absoluta en primera vuelta con 7,4 millones de votos. Algunos analistas vaticinan que la abstención podría superar el 60 por ciento frente al 51 por ciento de la primera vuelta del 30 de mayo. Santos asumirá el cargo el 7 de agosto, cuando terminarán los ocho años consecutivos de Uribe en el Gobierno.

Colombia ha vivido este domingo una de las jornadas electorales más significativas de su historia reciente, puesto que no sólo estaba en juego el nombre de quién dirigirá los destinos del país en los próximos cuatro años, sino de quién tenía la opción de quedarse cuatro más. El candidato oficialista, Juan Manuel Santos, se convierte de esta forma en el heredero del legado del presidente Álvaro Uribe.

Desde la primera vuelta, los girasoles, símbolo de la campaña del matemático y filósofo Antanas Mockus, parecen haberse marchitado aún más. La última encuesta previa al escrutinio del instituto Invamer Gallup, ya daba a Santos la victoria con un 65,1% de los votos, contra un 28% para el candidato del Partido Verde. «En el imaginario se había instalado la percepción de que había un candidato (Santos) que ya ganó y no quedaba nada que hacer», apuntó el politólogo Fernando Giraldo a la RAZÓN.El Mundial y la abstenciónAmbos candidatos mostraron su preocupación ante la posibilidad de que más del 50% de los colombianos prefiriera quedarse en casa viendo los partidos del Mundial antes que acudir a las urnas para elegir al sucesor de Uribe. Santos necesitaba una victoria rotunda, sin excusas y con una alta participación, por eso hasta el último momento insistió en marcar un gol a la democracia. «Confío en que el fútbol y la lluvia no nos impidan acudir a las urnas», señaló el candidato del Partido de la U tras depositar su voto. Por su parte, Mockus llamó a sus seguidores a no bajar los brazos, a que «cada uno vote como si fuera el único votante». A cinco horas para el cierre de los colegios, la Registraduría informó de que habían votado un 18% menos de colombianos que en la primera vuelta. En las afueras de Corferías –el mayor centro electoral del país–, en Bogotá, los vendedores ambulantes comercian con todo tipo de cosas. Desde «ranas» –chubasqueros para la lluvia– a fruta con sal, como chontaduro y mangoviche. Otros tiran de un carrito de helados mientras anuncian su presencia con el agitar de una campanilla.«Gano unos 200.000 pesos –100 dólares– al mes con la comisión que nos da la empresa de helados, gracias a Dios mis hijas ya tienen sus trabajitos, sólo le pido al presidente que venga que respete el trabajo de los pobres», nos dice el vendedor.A su lado, Manuel (de unos 30 años) pasea su llamita. Por 5.000 pesos –tres dólares– ofrece una foto junto al animal. «El desempleo y la pobreza en la capital han pasado a ser los mayores problemas», asegura.Dentro de Corferías, varios pabellones agrupan cientos de mesas electorales. Los colombianos votan con una rapidez encomiable, sin apenas filas. Julia Ochoa, una joven de clase media, natural de Medellín pero empadronada en Bogotá, nos comenta: «Yo voté en primera vuelta por Mockus, pero tras escuchar los debates en segunda ronda me entró miedo, temía que se dieran pasos atrás en seguridad».La jornada ha estado cargada de graves incidentes. Además de los tres efectivos de la Marina colombiana muertos en la víspera en un combate con las FARC en las cercanías de Tumaco, ayer siete policías murieron en una emboscada del Ejército de Liberación Nacional, ELN, en una zona rural del municipio de Tibú, y seis rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia cayeron abatidos en zona una rural del municipio de Mesetas, en el departamento del Meta.