Obama impulsa medidas para que educación universitaria en EEUU no sea un lujo

El presidente de EEUU, Barack Obama, impulsa varias medidas para que la educación universitaria, que se encarece año tras año, no sea un lujo, dentro de su plan "para construir una economía que dure"y con el que aspira a lograr la reelección en noviembre.

"La educación superior no es un lujo. Es un imperativo económico que cada familia en EEUU debería poder permitirse", explicó hoy Obama en un acto con estudiantes en la Universidad de Michigan con el que puso a una gira de tres días por cinco estados claves en el mapa electoral.

Y precisamente eligió Michigan para detallar los aspectos del plan para fomentar la educación que anunció el martes en su discurso sobre el Estado de la Unión porque ese estado es uno de los que tiene las matrículas universitarias más caras del país.

Por primera vez, la deuda acumulada de los préstamos a los que tienen que recurrir los jóvenes y sus familias para pagar la universidad "ha superado a la de las tarjetas de crédito", alertó el presidente.

A continuación dio un dato preocupante: los graduados de 2010 dejaron la universidad con una deuda media de 24.000 dólares.

Según un reciente informe del centro de estudios College Board, el precio de la educación universitaria subió el año pasado un 5,4 % en los centros públicos, con una media de 21.447 dólares por año, y un 4,3 % en los privados, donde un año de educación cuesta 42.224 dólares.

Para impedir que los precios de las matrículas sigan subiendo, los fondos federales destinados a las universidades públicas aumentarán hasta 10.000 millones de dólares anuales, según detalló hoy la Casa Blanca.

Además, se va a poner en marcha el programa "Race to the Top", que premiará con 1.000 millones de dólares a los estados que desarrollen mejores políticas educativas y reduzcan costos a los estudiantes.

Obama recordó también en Michigan que este año ha entrado en vigor una medida que hará que 1,6 millones de estudiantes sólo tengan que pagar mensualmente un máximo del 10 % de sus ingresos al préstamo pendiente cuando se graduen.

Asimismo, el presidente instó al Congreso a actuar para evitar que los intereses de los préstamos estudiantiles se multipliquen por dos, algo que ocurrirá en julio si no se toman medidas.