Piratas somalíes asesinan a 4 rehenes estadounidenses

Estados Unidos condenó ayer el asesinato de cuatro estadounidenses por piratas somalíes y pidió a la comunidad internacional ayuda material y económica para acabar con la piratería y mantener la estabilidad en Somalia.

La pareja estadounidense formada por Phyllis Macay y Rob Riggle acompañaban a Jean y Scott Adam durante el viajeen su viaje alrededor del mundo
La pareja estadounidense formada por Phyllis Macay y Rob Riggle acompañaban a Jean y Scott Adam durante el viajeen su viaje alrededor del mundo

La secretaria de Estado, Hillary Clinton, condenó el «deplorable» asesinato de los estadounidenses, que fueron secuestrados el viernes en la costa de Omán cuando viajaban en yate.
«Este acto deplorable subraya firmemente la necesidad de seguir avanzando hacia el reto compartido en materia de seguridad que enfrenta la comunidad internacional ante la piratería en las aguas del Cuerno de África», señaló en un comunicado. Clinton hizo un llamamiento a la comunidad internacional para que continúe apoyando la Misión de la Unión Africana en Somalia (AMISOM) y a los países africanos para que se sumen a este esfuerzo.
El presidente de EE UU, Barack Obama, fue informado de los asesinatos la pasada madrugada por el responsable de la lucha antiterrorista en la Casa Blanca, John Brennan, informó ayer el portavoz presidencial, Jay Carney. Según reveló Carney, Obama había autorizado el uso de la fuerza contra los piratas «en caso de una amenaza inminente» contra los rehenes.
Los piratas tomaron el control de la embarcación el viernes, a 240 millas náuticas de las costas de Omán, y se dirigieron hacia la costa de Somalia. Según fuentes del Pentágono, fuerzas de la Armada de EE UU que seguían a cierta distancia el yate se vieron obligadas a responder a un tiroteo con los piratas, con los que trataban de llegar a una solución mediante la negociación.
Tras el tiroteo, los militares estadounidenses abordaron la embarcación y descubrieron que los cuatro rehenes habían sido asesinados. Dos piratas murieron en el ataque y 13 fueron capturados. A bordo iban sus dueños, la pareja de mediana edad Jean y Scott Adam, que habían iniciado un viaje alrededor del mundo en diciembre del 2004, y sus invitados, Phyllys Mackay y Rob Riggle.