La disputada ruta de los piratas

Nuevos roces entre Nicaragua y Costa Rica en el río San Juan avivan un conflicto histórico. n El territorio invadido por Managua es una opción para construir un canal interoceánico 

Un grupo de jóvenes sandinistas ocupa la isla Portillos en la frontera entre Nicaragua y Costa Rica
Un grupo de jóvenes sandinistas ocupa la isla Portillos en la frontera entre Nicaragua y Costa Rica

MADRID- Medio mundo conoció el conflicto fronterizo entre Nicaragua y Costa Rica, bautizado por los medios como «la guerra de Google». Un error del célebre buscador habría dado alas a Nicaragua para invadir una porción de suelo costarricense conocida como isla Portillos, un extenso humedal que se abre al Caribe. Google subsanó su error, pero el conflicto entre los dos países sigue abierto y amenaza «con crecientes repercusiones internacionales», según el Real Instituto Elcano.

Estos 2,7 kilómetros del territorio fronterizo con Costa Rica resultan claves para ejecutar la vieja idea de construir un canal interoceánico, que quedaría en manos del presidente nicaragüense, Daniel Ortega, y de sus «amigos» Hugo Chávez, Vladimir Putin y Mahmud Ahmadineyad. Los propios nicaragüenses han dicho que, para su idea de construir un canal, existen seis rutas posibles, y solamente una de ellas es la del río San Juan. «Esa ruta no es viable aunque retengan la isla Portillos, porque en todo el trayecto del río que hace de frontera la margen derecha es territorio costarricense», explica a LA RAZÓN el ministro de Exteriores de Costa Rica, Enrique Castillo. «Tampoco es viable –añade– porque esa construcción sería un desastre ecológico de grandes proporciones y porque las dimensiones del cauce no son aptos para ella. Esto se ha dicho varias veces en la prensa nicaragüense por el principal asesor ambiental del presidente, Jaime Incer».

Los soldados nicaragüenses invadieron el 1 de noviembre de 2010 isla Portillos e instalaron una base militar. El río San Juan hace de frontera natural entre los dos países a lo largo de 35 kilómetros. Nicaragua tiene la soberanía del cauce, pero Costa Rica tiene derecho a navegarlo. Siglos atrás, ésta fue la ruta por la que navegaron los piratas para llegar hasta Granada y también el tramo por el que comerciaban las provincias españolas centroamericanas.
«Las autoridades de Managua dijeron que querían dragar el río para mejorar la navegabilidad, pero parece que su intención es hacer una salida directa al océano», señala el ministro costarricense. Managua argumenta divergencias sobre los límites fronterizos trazados en los acuerdos que dieron lugar a la partición en 1858, y ratificados posteriormente con el laudo del general Alexander en 1897. El ministro costarricense denuncia que Nicaragua «utilizó la fuerza para apropiarse de un territorio que no es suyo y mantiene una actitud agresiva que no se ha atenuado. Ahora dicen que van a invadir otra parte de Costa Rica».

Cada uno de los protagonistas ha buscado la razón en los tribunales. Costa Rica se ha defendido ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya, donde puso una demanda por invasión de su territorio. Aún no ha habido un pronunciamiento, pero La Haya ordenó a Nicaragua que retirase las tropas de isla Portillos. Los soldados fueron sustituidos por grupos de jóvenes sandinistas. A su vez, Nicaragua también presentó una demanda contra Costa Rica por violación de su soberanía y daños medioambientales. Por otro lado, organizaciones ecologistas nicaragüenses presentaron otra demanda ante la Corte Centroamericana de Justicia. En julio, este tribunal emitió una orden para que Costa Rica detenga la construcción de una carretera paralela al río San Juan. La resolución ha avivado el fuego diplomático entre ambos países.

La carretera a la que alude la orden de la Corte es en realidad una pista que se asienta sobre un camino que ya existía. «El objetivo de esta pista es promover el desarrollo de los pueblos aislados. En ningún momento ha habido deterioro medioambiental», añade Castillo. Costa Rica ha ignorado el fallo de la Corte, ya que no reconoce la jurisdicción de «ese ilegítimo tribunal». Si un país no le hace caso, la corte tiene que recurrir al órgano máximo del SICA (Sistema de la Integración Centroamericana), la reunión de presidentes, un órgano político cuyas decisiones tienen que adoptarse por unanimidad, a la que no se sumarán ni Costa Rica ni otros países, según explica Castillo.

 

Una herida vieja abierta por un caño
Las disputas entre Costa Rica y Nicaragua vienen de la independencia de ambos países. El último roce comenzó cuando Nicaragua inició el dragado de las aguas del río San Juan en 2010. Costa Rica vio un nuevo intento de Managua por reabrir la vieja herida y argumentó que el dragado perjudicaría sus fuentes hídricas. Hasta ese momento, nadie había cuestionado la soberanía costarricense de isla Portillos. Pero Daniel Ortega comenzó a reclamar ese humedal como territorio nacional. Nicaragua argumentó que entre las labores de dragado estaba la recuperación de un antiguo caño para volverlo a hacer navegable. Según Costa Rica, ese caño nunca existió.