Barcelona

La Fundación de la Tartamudez exige la detección precoz en la escuela

Los afectados denuncian el «machaque social» de las personas afectadas

El presidente de la FET, Adolfo Sánchez, conversa con el ex presidente de la Generalitat, Jordi Pujol
El presidente de la FET, Adolfo Sánchez, conversa con el ex presidente de la Generalitat, Jordi Pujollarazon

BARCELONA- «Soy una persona normal, sólo que a veces me bloqueo o repito frases. Todo cambia cuando la gente me interrumpe o termina mis frases. En ese momento dejo de tartamudear y me convierto en tartamudo». Así comenzó ayer su discurso el presidente de la Fundación Española de la Tartamudez (FET), Adolfo Sánchez, durante la celebración del día mundial de la tartamudez en Barcelona.

Rodeado de parte de la plana política catalana (el consejero de Salud, Boi Ruiz; el alcalde de Barcelona, Xavier Trias; el presidente del PP de Barcelona, Alberto Fernández, o el ex presidente Jordi Pujol, entre otros), Sánchez entonó un vehemente discurso para recordar el «machaque social» en el que se ven inmersos los 800.000 tartamudos españoles. Una marginación que no escapa del «ridículo que transmiten los medios de comunicación» o del desconocimiento de este trastorno del habla en el mundo docente.

Por estos motivos, la FET lanzó ayer una campaña de concienciación social para ayudar a normalizar la tartamudez en la sociedad española. Una campaña que pasa por una guía para los padres –en la que se aconseja sobre el aprendizaje del habla, se explican las disfluencias lingüísticas y se ofrecen patrones en caso de que los niños presenten dificultades– y una guía para docentes en las que se da respuesta a la detección del trastorno, la ayuda que se puede ofrecer o cómo actuar si el resto de la clase se burla o mofa del escolar que tartamudea.
«No necesitamos dinero, sólo voluntad social», aseguró Sánchez, que reclamó la constitución de una mesa de trabajo con representantes de la Administración y psicólogos y pedagogos para ayudar a la detección precoz. «No pararemos hasta que la tartamudez se convierta simplemente en una peculiaridad más. El tiempo depende de ustedes», indicó Sánchez a unos políticos que, tal y como expresó, «viven demasiado preocupados de sus rendimientos electorales y escudados en la crisis». Hace cinco años, la FET logró que el trastorno no fuese causa de exclusión para el empleo público. Desde entonces, los tartamudos pueden trabajar de funcionarios.

 

¿Cómo reaccionar ante una persona que tartamudea?
- Evitar comentarios durante la conversación como: «Habla más despacio» o «no te pongas nervioso». Hacen que la situación se torne más tensa y desagradable.

- No «ayudar» a la persona que sufre este trastorno del habla cuando está intentando decirnos algo.

- Normalización. Una de las claves más importantes es intentar mantener el contacto visual con la persona tartamuda y no avergonzarse, burlarse o reírse de la situación.
- Al hablar, utilizar un ritmo pausado y tranquilo, sin que parezca poco natural o exagerado.

- Intentar transmitir a nuestro interlocutor que lo importante es lo que dice y no cómo lo dice.

- Cuando la persona tartamuda sale del bloqueo, no hay que decirle «lo hiciste bien» o «te felicito». Hará que se sienta evaluado cada vez que decida hablar.

- Sentido común. Respetar plenamente a nuestro interlocutor.