Juzgan a un cartero que se quedaba con los giros postales para pagar multas

Un jurado popular juzgará los próximos 6 y 7 de junio a un cartero de Maella (Zaragoza) acusado de apropiarse del importe de varios giros remitidos por vecinos de su población para el pago de multas de tráfico.

En su escrito de acusación, el fiscal asegura que entre noviembre de 2008 y junio de 2009, el acusado, M.I.C.R., que trabajaba en la oficina de correos de su población, se apoderó de seis giros postales por un importe total aproximado de 951 euros.

Un año más tarde, descubierto el desfalco, el acusado remitió al Tribunal de Cuentas la cantidad presuntamente defraudada así como los intereses generados.

La fiscalía se apoya en un informe médico forense que determina que el acusado padecía una ansiedad depresiva para aplicar una atenuante de trastorno mental a la petición de condena, y solicita una pena de 5 meses de prisión, multa de 300 euros y suspensión de empleo por dos años.

Por su parte, la defensa plantea la eximente completa de trastorno mental para solicitar la libre absolución de su cliente, al entender que sus capacidades estaban disminuidas para desempeñar su labor por las distintas enfermedades y afecciones que padecía.

Según el defensor, la enfermedad de Alzheimer que padecía la madre del acusado y los trastornos de obesidad, depresión, ansiedad y falta de riego sanguíneo en el cerebro que sufría él mismo le llevaron a no realizar de forma correcta sus funciones.

Añade el letrado que en sus sucesivas declaraciones, el acusado aseguró no recordar qué había hecho con el dinero y que pudo arrojarlo a la papelera. La tipificación de los hechos como un presunto delito de malversación se deriva de la consideración del dinero como caudal público una vez ingresado en un organismo estatal.