Retrato de Montilla el «líder atípico»

«Siempre le digo que pienso porque a un amigo tienes que decírselo», dice Balmón, el viejo amigo de Montilla.

Antonio Balmón, en su despacho de vicepresidente del Área Metropolitana de Barcelona
Antonio Balmón, en su despacho de vicepresidente del Área Metropolitana de Barcelona

BARCELONA - Antonio Balmón (Barcelona, 1960) coincidió por primera vez con José Montilla cursando el bachillerato en Cornellà, en 1974. Desde entonces, han recorrido muchos caminos juntos: en el PCE, en el PSUC, en el PSC y en el Ayuntamiento de Cornellà, donde hicieron tándem desde 1987 hasta 2004. Montilla era el alcalde y Balmón su jefe de gabinete. En 2004, sus caminos se separaron porque Montilla se convirtió en ministro y luego en presidente de la Generalitat, mientras que Balmón fue escogido alcalde de Cornellà. Pero la relación se mantiene. «Hablamos con frecuencia, cada semana o cada quince días, depende», explica Balmón.
¿Cómo gobierna, cómo dirige? «Montilla es una persona que se prepara las cosas. Si no sabe de algo, pues se interesa. Intenta siempre tener claras las cosas antes de tomar decisiones y las comparte. Y una vez toma un camino, no se suele echar atrás casi nunca, fundamentalmente porque está muy meditado», dice. ¿Y pasa todo por sus manos? ¿Lo controla todo? «Él delega mucho, pero las cosas de importancia más estratégica se las queda para él», explica Balmón.
El alcalde de Cornellà conoce muy bien al presidente de la Generalitat, a quien define como «un líder atípico». «Montilla es una persona muy discreta, incluso demasiado. Hasta que no tiene atado un asunto, evita hacerlo público, evita la noticia y en eso prácticamente inflexible».
Decir que el presidente de la Generalitat es un líder atípico es tanto como admitir que no va sobrado de carisma, pero Balmón no cree que su discreción sea una desventaja en la campaña. Sin embargo, apunta otros hándicaps. «Montilla es un hombre muy institucional. Es decir, que si es el presidente de la Generalitat pues es el presidente y no el candidato del PSC. Esto hay alguna gente que no lo entiende e incluso diría que va en contra nuestra. En esto, en diferenciar su papel de president de su papel de líder del PSC, ha sido muy escrupuloso», opina el alcalde de Cornellà.
Preguntado por su estilo de gobernar, Balmón explica que el presidente de la Generalitat «lo que hace fundamentalmente es meditar e identificar riesgos y lo ha hecho continuamente a lo largo de su vida».

Medir las fuerzas
¿Y qué hay de las dificultades con sus socios o con el Gobierno? «Él tiene claro que en una negociación puede haber tensión, pero no busca la ruptura, igual que tiene muy claro que hay que saber medir tus fuerzas».
Balmón echa en falta que Montilla no recurra a los golpes de efecto. «La verdad es que eso puede ser un defecto», dice. Y también lamenta que el tripartito no haya sabido «vender» hasta ahora su acción de gobierno. «El Govern probablemente no ha hecho un magnífico escaparate, como sí que hizo el gobierno de CiU, pero entras a la tienda y está ordenada, con las cosas en su sitio», subraya el viejo amigo de Montilla.