Esther Cañadas huye de los «flashes»

Alos 17 años Esther no era una adolescente cualquiera. No sólo por su 1,70, sino por su ilusión de convertirse en detective: «Era mi sueño, pero mi madre me recordó que con mi altura y con el pelo tan rubio, me pillarían en seguida», ríe. Quince años más tarde, su nombre no figura en ningún despacho de investigadores privados, pero sí que se encuentra entre las listas de las «top» más importantes de los últimos años.

Hacía dos años que la joven de 33 no pisaba una pasarela española porque «no me llegaban propuestas interesantes». Sin embargo, su amigo Custo Dalmau ha conseguido que se enfunde un abrigo de pelo, en plena playa de la Barceloneta, a más de 27 grados, y recorra los más de 70 metros que mide la pasarela: «Trabajamos mucho juntos porque nos llevamos muy bien», explica la que fuera mujer de Mark Vanderloo. Su vida se divide entre España y Estados Unidos pero, lo cierto es que, después de su separación del piloto Sete Gibernau, sus temporadas al otro lado del Atlántico se han ampliado: «No es que me guste más vivir allí que en España, sólo que los últimos proyectos me han surgido en Los Ángeles o en Nueva York. Pero lo importante no es dónde desfiles, sino con quién». Sus labios carnosos y su mirada felina la han llevado a desfilar para grandes firmas, desde Chanel a Christian Lacroix y Dior, por ello le quedan pocos diseñadores para los que le gustaría desfilar: «Soy un poco mayor y creo que ya he trabajado con todos. Incluso, se me han muerto unos cuantos», añade. Es consciente de la recesión que existe en todos los sectores, no obstante, se considera afortunada por poder elegir dónde y con quién trabajar. «No he reducido el ritmo de trabajo, me siguen llegando propuestas, pero es verdad que la calidad de las telas y de los desfiles es menor», asegura la «top».La alicantina es una mujer impulsivaa la que no le gusta planificar las cosa. Eso sí, «seguro que este verano no me veréis por España. No me gustan las aglomeraciones y menos aún los paparazzi que te persiguen a todas partes», dice. Reacia a conceder entrevisatas y a aparecer en «photocall» se muestra comprensiva ante la labor del periodista, pero no acepta que «no se respete mi vida privada. La persecución de la Prensa me ha obligado a dejar de hacer muchas cosas», apunta la belleza rubia. Su lucha por desaparecer de las noticias del «cuore» obligan a preguntarle por su vida personal, pero, como no, evita la cuestión: «Mi corazón está muy bien y muy tranquilo»Como Nieves Álvarez o Inés Satre, Esther Cañadas se ha convertido en un referente internacional y a pesar de ser una treintañera, no tiene intención de dejar de trabajar: «Cualquier reto nuevo me encanta. No importa si es cine o moda», añade sin dar detalles sobre un proyecto que está apunto de firmar en Los Ángeles. ¿Veremos a la joven de nuevo en la gran pantalla? Y es que como asegura Custo: «La que vale, vale».Íntima de Ricky Martin«Nos conocemos desde hace tiempo y somos buenos amigos», explica la modelo cuando se le pregunta por el cantante portorriqueño. Su amistad les ha llevado a colaborar en varias ocasiones, como la Fundación que tiene éste y que lucha contra el tráfico de niños. «Me considero solidaria y me gusta participar en proyectos que ponen en marcha los amigos. A parte de ayudar a Ricky, también participo en un programa que elabora fórmulas para niños con problemas nutricionales», dice Cañadas.