El fiscal se inclina por rechazar el careo entre Carlos G y su jefe por el chivatazo

La Fiscalía no está por la labor de respaldar que Carlos G., responsable de la operación contra el «aparato de extorsión» de ETA que desbarató un supuesto soplo a la banda en mayo de 2006, y José Cabanillas, su superior jerárquico y ex jefe de la Unidad Central de Inteligencia (UCI), se vean las caras en la Audiencia Nacional para aclarar sus contradicciones sobre el «caso Faisán».

La Razón
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El Ministerio Público tiene sobre la mesa dos peticiones que apuntan a Carlos G.: el careo con Cabanillas solicitado por Dignidad y Justicia (DyJ) y la petición de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) de que se le cite a declarar como testigo. La intención de la Fiscalía es pronunciarse conjuntamente sobre ambos extremos y, según las fuentes consultadas, el fiscal Carlos Bautista descartará previsiblemente el careo entre Carlos G. y Cabanillas. La decisión podría conocerse hoy mismo o, como muy tarde, a principios de la próxima semana.

La incógnita reside, por tanto, en saber si finalmente la Fiscalía apoyará a la AVT en su solicitud de que el responsable del equipo investigador acuda a la Audiencia Nacional para intentar rebatir las acusaciones vertidas contra él por Cabanillas el pasado día 8. Entre otras cosas, el ex jefe de la UCI aseguró que Germán –al que se encargó investigar el chivatazo– intentó sin éxito borrar una conversación captada por una baliza en la que el dueño del «bar Faisán» de Irún, Joseba Elosua, contaba a su yerno que un policía le había pasado un móvil a través del cual otro agente le había alertado de la operación policial contra el «aparato de extorsión» de ETA. En su local, supuestamente, se producían los pagos a la banda terrorista del dinero entregado por los empresarios extorsionados.

«Muchas contradicciones»

Dignidad y Justicia justificó la necesidad del careo en las «muchas contradicciones» existentes entre las declaraciones de ambos funcionarios policiales, que creen «necesario» resolver para avanzar en el esclarecimiento del caso.

Cabanillas también declaró que Carlos G. se opuso a que la operación contra ETA se pusiese en marcha a raíz de una llamada del juez Baltasar Garzón desde Nueva York cuando se encontraba en el despacho de su entonces sustituto, Fernando Grande-Marlaska. Germán, sin embargo, aseguró al instructor que la operación partió de él y que «nunca podía estar en desacuerdo con la misma».

«El careo es una medida excepcional», recuerdan las fuentes consultadas, ante la que los jueces, recalcan, «suelen ser muy reticentes». Al margen de cuál sea la decisión del fiscal, el instructor podría en todo caso autorizar el careo entre Carlos G. y Cabanillas si considera que puede arrojar luz sobre la investigación.


Versiones contradictorias
Carlos Germán
Responsable investigación

- Negó que la cámara que grababa permanentemente el bar dejara de funcionar el 4 de mayo de 2006, día del chivatazo. Sostiene que mandó la cinta al juzgado con todas las imágenes de ese día.
- Tras el «chivatazo» dice que intenta junto a Marlaska que Francia detenga al dueño del «bar Faisán», Joseba Elosua, y a José Antonio Cau, de la red de extorsión de ETA.

José Cabanillas

Ex jefe de la UCI
- Sostiene que el 5 de mayo de 2006 Carlos Germán le pide que hable con Sistemas Especiales para que borren la conversación grabada por la baliza del coche de Joseba Elosua.
- Se pregunta por qué Carlos Germán no informó a su superior de una operación fallida ni de la discusión con el comisario francés, si es verdad que estuvo toda la tarde con Marlaska.