Cosmética austera

La Razón
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Desde Berlusconi hasta Cospedal, todo el mundo político parece decidido a recortar gastos. No será seguramente un recorte drástico, pero recuerdo que la reacción de los medios ante las medidas anunciadas por Cospedal al tomar posesión a finales de junio fue interesante. Para los que simpatizan con ella, la presidenta de Castilla-La Mancha dio un ejemplo de austeridad. Para los medios críticos, lo que propuso fue poco y malo: «Elimina tres organismos de control con un ahorro simbólico». A ambos cabe matizarlos. Lo que Cospedal va a hacer no afecta a la esencia del sistema redistribuidor, que a su vez conforma la esencia del gasto público y los impuestos: nunca habrá genuina austeridad pública si los ciudadanos no son liberados del peso de pagar el llamado Estado del Bienestar, que ningún político de ningún partido quiere tocar. Frente a ese gasto, reducir asesores es sólo un gesto, como dijo la propia presidenta castellano-manchega. Por tanto, la prensa de derechas yerra: austeridad de verdad, la austeridad que hace usted cuando caen sus ingresos, ni hay ni habrá. La prensa de izquierdas exagera también, y doblemente. Por un lado, los organismos que quiere suprimir Cospedal no son «de control», ni tampoco han servido hasta hoy para controlar a ningún poder de ningún color en España. Por otro lado, si les parece tan simbólico el recorte del gasto de doña María Dolores ¿es que proponen recortar más? ¿Dónde?