Motociclismo

Dani Pedrosa: «Los grandes rivales siempre se tienen respeto mutuo»

Dicen que la mayor virtud de Dani Pedrosa es  el equilibrio: «Soy un tío estable, vengo así de fábrica»
Dicen que la mayor virtud de Dani Pedrosa es el equilibrio: «Soy un tío estable, vengo así de fábrica»

Dani Pedrosa se subió de nuevo al primer puesto del podio en la categoría de MotoGP en un Gran Premio de Alemania un tanto accidentado. La carrera tuvo que reiniciarse, pero el piloto del equipo Repsol Honda rodó mejor que bien, y aunque Lorenzo hizo todo lo posible por alcanzarle, no lo logró y tuvo esta vez que conformarse con el segundo puesto. Queda por delante mucho mundial. La siguiente etapa: mañana en Laguna Seca (Estados Unidos). -¿Le puedo llamar Dani o después de lo del domingo ya es Daniel?-(risas) Déjalo en Dani-Le comparan con Vicente del Bosque: coherente, tranquilo, diplomático.-No lo sabía, pero es un honor, porque admiro su trabajo. Los adjetivos que me atribuyen no los fuerzo, tengo esa tendencia natural a la mesura.-A ver si va a ser un John Wayne en aquel «hombre tranquilo».-Lo diría al contrario. Más que tranquilo, intento no ponerme nervioso, porque no es lo más conveniente cuando vas sobre una moto rodando a tanta velocidad.-No le queda nada mal la camiseta de la Selección.-Gracias. Aunque no soy muy futbolero, quise rendir un homenaje a la selección porque ha sido muy fuerte y me identifiqué con la presión que han debido de vivir. Ha sido un año maravilloso para deporte español: Gasol, Nadal, Contador... -Su podio en Alemania fue algo accidentado.-Fue una carrera difícil. La pararon cuando no estábamos haciéndolo mal. Cuando reinicias tienes que volver a hacer la salida, volver a pasar la primera vuelta, y no sabes si te saldrá bien. Pero al final, no salió mal, que es lo que importa.-Aunque Lorenzo quiso detenerle, no lo logró.-Bueno, en esta carrera yo fui mejor; en otras lo es él. En una temporada hay podios para todos.-Él habla muy bien de usted, le tiene mucho respeto.-Todos sabemos lo difícil que es estar a cierto nivel. Aunque es la tónica en todos los deportes: los grandes rivales se tienen respeto mutuo. -Mire Nadal y Federer.-¡Claro! Porque saben lo que cuesta. Y cada uno sabe lo que ha luchado y le ha costado al otro. Nadie te entiende mejor que un rival.-¿Cómo se celebra un podio?-El domingo pasado no pude porque tuve que coger un avión y venirme para Estados Unidos.-¿Pero usted sabe desmelenarse?-¡Claro que sé divertirme! Soy joven y me desmeleno cuando toca. Pero el domingo no tocaba y me fastidió.-¿Es tan perfeccionista como dicen?-Seguramente, sí-Nadie le gana en las salidas. ¿En qué se piensa en ese momento?-En no equivocarme y salir lo más rápido que pueda. Es un momento crucial. Como llegar a la primera curva. Cuando he salido mal, me he visto envuelto en caídas feas.-¿Honda sabe ya el pedazo de piloto que tiene?-No lo sé. Sólo intento hacerlo lo mejor que puedo. Que evalúen otros. Ellos y yo estamos dando el máximo cada fin de semana. Siempre con los pies en el suelo.

La relación perfecta-Y jugándose los huesos.-Pero eso va en el sueldo. Tampoco hay que pensarlo mucho. Correr tiene más ventajas que inconvenientes.-¿Qué querría hacer y no puede?-Visitar mejor los sitios a los que viajo. Y seguramente me gustaría aprovechar un poco más mis 24 años. Pero en contrapartida, hago otras cosas que a esa edad ni se soñarían. Hay que ser consecuente: el compromiso es justo y no puedo quejarme. -Nadal es el autocontrol, Gasol la mesura, ¿Pedrosa?-Estoy de acuerdo. Nadal tiene un autocontrol tremendo y está dotado con una fuerza interior bestial. Le da la vuelta a un partido porque sabe mantenerse frío. Y Gasol es muy bueno y tiene una mesura increíble. ¿Yo? Quizá sea equilibrado. -¿En qué piensa sobre la moto?-Piensas muchas cosas, pero no te recreas en ellas para que no te distraigan. Es decir, te vienen, pero las espantas para centrarte. Pensar es incompatible con la concentración.-Sorprendente el regreso tan rápido de Rossi, ¿no?-Ha hecho una demostración de fuerza muy potente. Su lesión era muy importante, pero le vi la pierna y la tiene muy bien, con una cicatriz muy cerrada. Además, ha demostrado que sigue siendo igual de rápido.-¿Le pone nombre de chica a las motos? - (risas) ¡Nunca le he puesto nombre a ninguna! ¿Alguien lo hace?-¿Tampoco habla con ella, aunque sea mentalmente?-Desde luego, no como si fuera una persona, pero sí es verdad que hay un diálogo muy íntimo, sin palabras, sobre todo cuando estás en la parrilla delante del semáforo. Ahí estás sólo tú, con ella, y es el binomio lo que te puede llevar a la victoria.-Los toreros rezan, ¿usted qué hace antes de una competición?-Intento concentrarme al máximo. Todos deseamos suerte, que no nos pasen cosas feas, ni a los demás tampoco, porque, de veras, también pienso en las caídas de mis compañeros.-El otro día, Contador se ha visto inmerso en una polémica por la caída de un compañero y tuvo que pedir perdón.-Nosotros cuando tenemos una caída nadie nos espera y los demás siguen. No te vas a parar en un Tour porque se le salga la cadena a un compañero. Una carrera es una carrera y pasan muchas cosas. -¿Que la moto pese unos 150 kilos y el piloto sólo 52 es un problema añadido?No, es la relación ideal, pero tampoco puedo hacer más. He intentado ganar algún kilo, pero es lo que hay. Nunca mediré metro noventa ni pesaré ochenta kilos. -Su debilidad...-Me encanta el cine, me apasiona. Y la música de los ochenta, tipo Dire Straits. -Cantaba Miguel Bosé que ser tercero es perder.Y segundo, a veces, también es perder. Pero en otras ocasiones es ganar.-¿Hace yoga?-Es que soy así. Pero me lo repetís tanto, que va a ser verdad que soy equilibrado. Soy un tipo estable: vengo así de fábrica.-Podría enseñar a los políticos a que se equilibrasen un poco. -No exageres. Yo no soy un modelo de nada. -¿Tiene «novios» para el año que viene o seguirá en Repsol Honda?-No he decidido nada. Durante agosto, se verá. -Luego, ¿habrá coqueteos?-Siempre los hay. Los coqueteos con las marcas son para el verano.-Suerte para mañana, en Laguna Seca.-Gracias, la necesitaré.

Puro amor entre el hombre y la máquina Quizá sea una suerte de sir Lancelot, y su moto Honda la reina Ginebra en cuya confianza reposa. Y como en toda relación de «amor cortés», en lugar de acudir a Meleagant a liberar nada ni a nadie, él consiga su éxito a través de proezas dominicales sobre un unicornio de dos ruedas perfectamente calibrado. Su próximo Camelot será mañana, en Laguna Seca, Estados Unidos. Su próxima victoria: seguir rodando con el equilibrio, la cordura y la bonhomía que le caracterizan. Como las vidas de los motoristas siempre tienen segundos actos, no sería de extrañar que si el rey Arturo existiera le confiara un puesto a su diestra, en la mítica Mesa Redonda para conquistar todos los escenarios de leyenda que en su imaginación anidaran.