Irán interrumpe la exportación de gas a Turquía «por problemas técnicos»

Irán interrumpió hoy la exportación de gas a Turquía, al parecer por "problemas técnicos", informó un directivo de la Compañía Nacional iraní de Gas, Hasan Montazer Torbati.

El responsable apenas ofreció detalles y se limitó a indicar que técnicos iraníes se vieron obligados a realizar "algunas reparaciones"en una planta de bombeo situada cerca de la frontera turca.

"El suministro se reanudará en breve", agregó Torbati, citado por la agencia local de noticias sindical Ilna.

Las exportaciones de gas iraníes ya se interrumpieron por varios días en dos ocasiones durante los meses de junio y agosto debido a sendas explosiones, cuya naturaleza las autoridades iraníes nunca revelaron.

Irán es el segundo país del mundo en riquezas probadas de gas y de petróleo, pero tiene una precaria industria para el refinado que hasta la fecha le ha hecho dependiente del exterior.

Ante la nueva ronda de sanciones internacionales impuestas el pasado junio por la ONU, en los últimos meses ha realizado un esfuerzo para incrementar esta industria, en particular en lo que se refiere a la producción de gasolina.

A este respecto, el ministro iraní de Petróleo y Gas, Masud Mirkazemi, afirmó el sábado que su país elevará en 30 millones de litros su producción nacional de gasolina a partir de finales del presente año persa, que concluye el 20 de enero.

"Como parte del plan de autosuficiencia para incrementar la producción en las principales refinerías y plantas petroquímicas, otros tres proyectos se pondrán en marcha a final de año y conseguirán incrementar las producción en 30 millones de litros al día", explicó.

El ministro agregó que hasta la fecha "seis plantas petroquímicas producen gasolina de alta calidad en el país".

"En junio, Irán importaba 7 millones de litros de gasolina, en agosto bajó a 3,7 millones y en septiembre a 800.000. En la actualidad el valor de la importación es cero", apostilló Mirkazemi, citado por la agencia de noticias energética Shana.

Gran parte de la comunidad internacional, con Estados Unidos e Israel a la cabeza, acusa a Irán de ocultar, bajo su programa nuclear civil, otro de naturaleza clandestina y aplicaciones bélicas cuyo objetivo sería la adquisición de un arsenal atómico, alegación que Teherán refuta.

En febrero de este año, Irán desoyó las advertencias de la comunidad internacional y comenzó a enriquecer uranio al 20 por ciento, lo que llevó a que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas le impusiera nuevas sanciones.