Grecia al rescate por José María Aznar Botella

La Razón
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Se sorprenderá el lector con el título de este artículo, pero si algo tiene de positivo la crisis griega, salida del euro incluida, es que las consecuencias serían tan devastadoras, que se hace imperativo que la Unión Europea tenga preparado el tan demandado bazuca para el día después.

Definitivamente la retórica en el seno de la Unión Europea está cambiando. Se sigue por el camino de la austeridad, pero ya se habla de la insostenibilidad de las tasas de interés a las que se financia a la periferia Europea. Hasta ahora, Alemania se ha resistido a una solución que comprometa su estabilidad fiscal y monetaria, pero la emergencia es tal que no les quedará más remedio que ceder. La alternativa es el abismo para todos y los alemanes lo saben.

Este bazuca tiene que ser una combinación de expansión monetaria y unión fiscal. La Unión Europea es un proyecto inacabado y de eso se trata, de acabarlo o hacerlo saltar por los aires. Como esto último es el suicidio, habrá que suponer que prevalecerá el sentido común. La situación de la periferia es más inaceptable que nunca porque ya no vale lo mismo un euro en Grecia, que un euro en España y otro en Alemania. Esta circunstancia propicia la huida del capital de la periferia y pone si cabe en mayor crisis a nuestros bancos.

Uno de ellos ha experimentado notables vaivenes en Bolsa esta semana. Surgen opiniones de todo tipo y conviene ser cautelosos. La realidad de nuestra banca es que quizá con la excepción de los dos grandes y alguno más, necesita de mucho capital. Cuando esto sucede las soluciones disponibles suelen pasar la dilución del los accionistas existentes. Los depósitos están salvo en todos los bancos, pero con las acciones de los mismos yo sería más selectivo.