Con la música a esta parte

Beethoven y Mahler no coincidieron en el tiempo, pero son dos genios de la música clásica. Feliz encuentro: aparecen ahora un par de biografías imprescindibles para conocer sus vidas y obras

«Muerte en Venecia»,  que consagró en  el cine la Quinta  Sinfonía de Mahler
«Muerte en Venecia», que consagró en el cine la Quinta Sinfonía de Mahler

Nació en el número 515 de la calle Bongasse, en Bonn, año 1770. Sobre el día exacto hay dudas. Arranca con este dato la enciclopédica biografía de más de 800 páginas que sobre Ludwig van Beethoven han puesto al día Jean y Brigitte Massin, un volumen que no está dirigido a eruditos, sino a todo aquel que desee acercarse, de la manera más exhaustiva posible, al músico. Los autores, que ya bucearon en los recovecos de Mozart, han puesto al día el volumen de 2003, que recorre año por año, desde el día de su nacimiento hasta su agónica muerte, la vida del artista con un lenguaje accesible a todo aquel que desee conocer lo que puede ser la biografía definitiva de Beethoven; no en vano, los autores lo dejan claro al encabezar el prólogo así: «No es por ambición por lo que hemos escrito este libro; es porque hubiéramos deseado encontrarlo ya hecho para nuestro uso personal». La documentación que manejan es prolija, cartas de amigos, misivas personales del músico, sus diarios, con el objeto de trazar un retrato lo más fiel y rico posible.

Borrachera permanente
Los Massin van desgranando los sucesos que marcaron su vida y obra: se pinta su árbol genealógico, su triste infancia y adolescencia –con un padre borracho por norma y un profesor (llegará a tener media docena, dando bandazos aquí y allá), compañero de vino de su progenitor, que le sacaba de la cama a altas horas de la noche para obligarlo a tocar– y sus principales (y vitales) amistades: Wegeler, Amenda, Reis o la tutela que ejercen sobre él los Von Breuning. La música entra en su vida casi desde la cuna, pero no lo tiene fácil el genio de Bonn, quien, tras ganarse a la crítica, que no fue tarea fácil (en un periódico se escribe en 1796, año en que Beethoven decide salir de Viena a conquistar el mundo: «Agarra nuestros oídos, pero no nuestros corazones, por eso no será nunca un Mozart para nosotros»), empieza a prender en el público. Taciturno, melancólico, a menudo absorto en sus pensamientos, descuidado en el vestir (las descripciones de Ries son impagables), pero con una sensibilidad única, a finales de los noventa se gesta el germen de lo que será su sordera, cuando empapada la cabeza en agua por el calor veraniego toma el fresco semidesnudo con la ventana abierta. Sus dolores de oídos serán un calvario, pero no olvidemos que padece, además, una enteritis crónica desde 1795, frecuentes depresiones y que fallecerá de hidropesía.

La amada inmortal
Enamoradizo (la clase social no le importaba y él ama lo tangible y lo intocable), en 1799 estará a punto de casarse y conocerá a una familia que marcará su vida, los Brunsvik (Teresa, una de las hijas, puede ser la destinataria de las misivas a la «amada inmortal», que tanto han dado para escribir y elucubrar). Su sordera se va agravando, disimula delante de sus conocidos y apenas revela su mal salvo a los íntimos («Sufriendo sin descanso en sus entrañas y en su cabeza, Beethoven se confiesa a sí mismo que se va a convertir en un enfermo como no ha conocido jamás la historia de la humanidad: un músico sordo. Y esto le produce un horror tan grande que no puede soportarlo solo», capítulo 3). En 1819 se verá obligado a comunicarse mediante los que llamó «cuadernos de comunicaciones», pero su genio creador sigue vivo. A pesar de que no entregará su primera sinfonía hasta cumplidos los 30, su producción no se detiene y gana en fuerza. En el libro es revisada por géneros musicales (piano solo, cámara, música de orquesta y vocal) y desmenuzada cada obra.

Junto al del genio desdichado de Bonn, otro libro se publica estos días (cuando se cumplen cien años del nacimiento del compositor), «¿Por qué Mahler? Cómo un hombre y diez sinfonías cambiaron el mundo», escrito por Norman Lebrecht, uno de los más notables comentaristas musicales, que indaga en la obra del compositor judío y que merece atención ya desde el mismo arranque, cuando narra la anécdota del matrimonio Gorbachov y la impresión que en ellos causó el músico. A partir de ahí el libro se aproximará a la trayectoria artística y vital de uno de los compositores clave del siglo XIX, caído en desgracia ante el Tercer Reich y cuya obra fue considerada «degenerada».


Sobre los autores
Tanto Jean y Brigitte Massin como Norman Albrecht son expertos musicales con una larga trayectoria en este campo.
Ideal para...
todo aquel que sienta curiosidad por la vidas de ambos músicos y también para quien se acerque a ellas por primera vez.
Un defecto
La cantidad de documentación con que trabajan los Massin resulta, en ocasiones, abrumadora.
Una virtud
El lenguaje es ameno y rico. «Beethoven», no resulta pesado a pesar de sus 800 páginas, que conviene leer con lápiz y papel.
Puntuación. 8


Los dos libros de la semana
«Ludwig Van Beethoven»
Jean y Brigitte Massin
Turner
840 páginas. 39,90 euros.
«¿Por qué Mahler?»
Norman Lebrecht
Alianza Música
394 páginas. 24 euros.


Lecturas relacionadas
«Beethoven»,  Maynard Solomon
Obra de referencia e imprescindible sobre el músico, obtuvo en EE UU en 1993 el premio al Mejor Libro de Música del Año. Solomon es uno de los máximos expertos beethovenianos.
«Beethoven. Leyenda y realidad» , Edmond Buchet
Aunque de menor calado que el de Solomon, el libro busca la influencia que tuvo la vida en la obra del compositor y cuenta con análisis psicológicos que une con críticas musicales.
«Alma Mahler Gropius», A. de Maeztu
Una manera diferente, pero no menos válida, de acercarse a Gustav Mahler es hacerlo a través de su esposa (con una larga lista de amores ilustres), quien hizo sufrir lo indecible al músico.