La salida de Oliart deja a RTVE sin rumbo

Lo habían pedido insistentemente y por fin lo consiguieron. Alberto Oliart presentó su dimisión por razones «de estricto carácter personal» y fruto de «una madura reflexión». Pero lo cierto es que en los últimos tiempos se había sentido muy presionado y había amenazado varias veces con tomar esta decisión.

El consejo de administración está pendiente de la Abogacía del Estado para saber si puede elegir un presidente interino

Lo que no sabían quiénes le abrían la puerta de la Corporación para invitarle a salir es que su decisión iba a dejar a RTVE patas arriba. El abandono de Oliart sume al ente público en una situación muy complicada. A lo largo del día de ayer salieron a la luz numerosos nombres que se barajan como sustitutos de Oliart pero desde el PP aseguran que son meras especulaciones. Antes de la celebración de las elecciones, PP y PSOE no acercarán posturas porque estas conversaciones llevan unos plazos y un tiempo que están lejos de acelerar el proceso. A estas alturas, «es muy complicado llegar a un acuerdo parlamentario y elegir un candidato. Quien quiera jugar a las quinielas puede hacerlo, pero desde nuestro partido no hemos dado ningún nombre», señaló Ramón Moreno, portavoz del PP en la comisión de control de RTVE.
Moreno sabe de lo que habla cuando dice que es una tarea difícil la de llegar a un consenso porque asegura que, según la ley, la mitad de los consejeros del ente que se eligen por sorteo, «tenían que haber sido sustituidos dos años después de su nombramiento. De eso hace un año y aún no han salido de sus puestos, precisamente por falta de un acuerdo entre las partes», matiza Moreno. Si el consejo de administración no ha llegado a un acuerdo en esta cuestión, difícil es que consigan concretar un nombre como sustituto de Oliart.
Ante esta imagen de desconcierto y falta de diálogo, es el consejo de administración quien asume la dirección ejecutiva de la Corporación, hasta que el Congreso de los Diputados nombre a un nuevo presidente. Ahora, la tarea del consejo es elegir un presidente interino entre los 11 consejeros. Y para ello está a la espera del resultado del informe que encargó a la Abogacía del Estado para ver si tiene capacidad para nombrar un presidente interino que gobierne la nave. Un informe necesario porque la propia ley audiovisual que el PSOE aprobó como una norma que daría solución a todos los problemas del ente público (incluso los económicos) no contempla el supuesto de la dimisión del presidente, por lo que este organismo no tiene muy claro cuál es el proceso a seguir. La duración del mandato, según la ley, es de seis años, periodo que evitaría la coincidencia con una legislatura.
Ramón Moreno apuesta por una solución que se pueda tomar a más tardar a partir de la semana que viene e intentar llegar a un acuerdo dentro del mismo consejo «y que las mayorías no sirvan para arrimar el ascua a su sardina y aprovecharse de las circunstancias».

Un polémico mandato
Ya ha cumplido los 82 años y había amenazado con marcharse en numerosas ocasiones. Su mandato no ha sido fácil y el último escándalo al que se ha tenido que enfrentar parece que ha sido la gota que ha colmado el vaso de Oliart. La adjudicación por parte del ente público de una concesión para un servicio a una empresa cuyo administrador único es Pablo Oliart, su hijo, ha sido la espita que ha provocado su dimisión. Pero antes de esto lidió con las protestas de los sindicatos sobre la adjudicación de la realización de programas como «España Directo» a productoras externas. Otro de los frentes que tenía abierto era la polémica sobre la imparcialidad de los servicios informativos de la pública.