Asia

Obama se acerca al islam en Indonesia

Los vecinos aún le recuerdan y su antigua casa todavía sigue en pie, pero el presidente de EEUU, Barack Obama, que se crió durante parte de su niñez en Indonesia, no visitará su antiguo barrio durante la breve visita que lleva a cabo a Yakarta.

Obama brinda con el presidente de Indonesia y su esposa Michelle
Obama brinda con el presidente de Indonesia y su esposa Michelle

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, está en Indonesia, país en el que vivió de niño. El reencuentro con Yakarta ha sido para él «un poco desconcertante», puesto que la ciudad ha cambiado completamente desde los años que pasó allí.

Obama reconoció «imágenes y sonidos familiares» en la capital, pero contó, por ejemplo, que el edificio más alto en la ciudad durante su infancia está hoy entre los más bajos.

«Cuando vine aquí en 1967, la gente iba en ‘becaks' [carritos tirados por hombres], y si no en ‘bemos' [carritos motorizados]», dijo el mandatario, durante una conferencia de prensa conjunta con su homólogo indonesio, Susilo Bambang Yudhoyono. «Siento un gran afecto por la gente de aquí», comentó Obama, que vivió en Yakarta entre 1967 y 1971 después de que su madre se casara con un indonesio. «Mi hermana es medio indonesia y mi madre trabajó aquí mucho tiempo».

El presidente estadounidense bromeó al decir que no le parecía que los problemas de tráfico fuesen tan graves en Yakarta, porque las que recorrió su coche estaban en realidad cerradas al tráfico.

Pese a haber cancelado sus visitas de Estado a Indonesia en dos ocasiones, Obama es visto en este país como un hijo que se marchó, y en la entrada del colegio donde estudió hay una estatua de él cuando era niño

En un plan más político, Obama aseguró que los esfuerzos de Washington para acercarse al mundo musulmán son «serios» y defendió que ayudarían a mejorar la seguridad de EE UU, si bien reconoció que todavía queda mucho trabajo por hacer. El presidente de EE UU tiene previsto pronunciar hoy un discurso dirigido al mundo musulmán que pondrá al país asiático como ejemplo de una democracia emergente y una sociedad tolerante.

Por la seguridad nacional

«En lo que respecta al acercamiento al mundo musulmán, creo que nuestros esfuerzos han sido serios y sostenidos», subrayó. «Nosotros no esperamos que vamos a eliminar completamente algunos de los malentendidos y desconfianzas que se han desarrollado durante un largo periodo de tiempo, pero sí pensamos que vamos por el buen camino», dijo.

El presidente estadounidense describió una serie de esfuerzos que Estados Unidos está haciendo para aproximarse a los musulmanes, incluidas iniciativas educativas y empresariales, como el encuentro que celebró este año y que reunió a empresarios musulmanes de todo el mundo en Washington.

«Ampliando la relación, lo que la fortalece, se construye la confianza, se crea más contacto interpersonal», destacó Obama. «Eso sería bueno para nuestra seguridad pero también sería bueno para una causa más amplia de entendimiento entre Estados Unidos y el mundo musulmán», añadió. «Creo que es un proyecto incompleto, todavía tenemos mucho trabajo por hacer y no va a eliminar o reemplazar el diálogo duro en torno a algunas cuestiones políticas concretas», puntualizó el presidente de EE UU.


Un emotivo retornoa Yakarta
Durante la rueda de prensa, Barack Obama dijo algunas palabras en indonesio y tuvo una conversación en este idioma con su homólogo indonesio. El presidente y su esposa Michelle asistieron a una cena de Estado en la que pudieron disfrutar de los platos favoritos de Obama cuando era niño, como el nasi goreng, el bakso o el rambután. En el discurso que pronunció después de la cena, contó cómo su madre, antropóloga, iba en moto de pueblo en pueblo y afirmó sentirse «profundamente conmovido» por haber recibido una medalla en nombre de su madre por el trabajo que hizo ella en Indonesia. «Nunca había imaginado que un día recibiría este honor aquí, y menos aún como presidente de EE UU», manifestó.