Neira ya condenado insiste: «Soy éticamente intachable»

Se defendió ante el juez afirmando que dio positivo en la prueba de alcohol por una medicina.

Jesús Neira: «No tengo que pedir perdón, no iba bebido»
Jesús Neira: «No tengo que pedir perdón, no iba bebido»

Iba haciendo «eses» por la M-40, rozó su coche con un camión que circulaba a su lado y por ello fue detenido por un policía fuera de servicio. Ocurrió el miércoles por la noche y la Guardia Civil de Tráfico comprobó «in situ» que Jesús Neira triplicaba la tasa de alcohol permitida.

El profesor, que ocupa (hasta su previsiblemente cese oficial) un cargo público en el Gobierno regional, negó desde ese mismo instante que hubiera bebido el triple de lo que permite la ley para poder conducir. No negó su estado de malestar «Me sentí completamente fatal. No tenía visión» e incluso agradeció la intervención policial: «Menos mal que se fijó un policía que no tenía una conducción normal. Menos mal, porque si no hubiera habido una desgracia».

No obstante a la hora de reconocer los hechos, el profesor negó la mayor. Relató que sólo había bebido media copa de vino y un licor de café y achacó los resultados del alcoholímetro a una reacción de la mezcla con un medicamento que no es compatible con las bebidas espirituosas.

A pesar de que ayer la Fundación Sociedad Española de Medicina General (SEMG) explicara a Efe que los medicamentos incompatibles con el alcohol no varían la tasa de alcoholemia, el profesor continuó afirmando que «no bebió» y su abogado que «el resultado de la prueba de alcoholemia fue un reflejo del medicamento al que está sometido».

Liberado del Consejo

Neira incluso llegó a afirmar que «no pediré perdón» a la salida de los Juzgados de Castilla donde fue juzgado por un delito contra la seguridad vial y condenado a una multa de seis meses a razón de 10 euros diarios (1.800 euros), trabajos en beneficio de la comunidad y retirada del permiso de conducir durante 10 meses, al reconocer la infracción penal de la que le acusaba el Ministerio Fiscal.

«Estoy doblemente feliz porque gracias a esa simpática resolución judicial me retiran un año de conducir y eso es para agradecerlo mucho porque a mí no me gustan los coches ni conducir, o sea que voy a pasar a una situación fantástica y además quedo liberado del Consejo. Con lo cual, simple y llanamente, es un día feliz», añadió el profesor, por la tarde en un programa de Punto Radio.

Indignación

La reacción del profesor universitario, que estuvo cerca de un año en el hospital por enfrentarse a un hombre que agredía a una mujer, provocó que diversas asociaciones de víctimas de accidentes se mostraran «indignadas». La directora general de Prevención de Accidentes de Tráfico, Eugenia Domenech, afirmó que declaraciones como las de Neira dan «un mal ejemplo a la sociedad».


Un caso de filias y fobias
Hace dos años, Jesús Neira «saltó a la fama» cuando por casualidad se encontró con un hombre que estaba agrediendo a una mujer y decidió increparle y salir en ayuda de la víctima. Neira quedó gravemente herido por un golpe sufrido en la cabeza, que le mantuvo cerca de un año en el hospital. El caso adquirió todos los ingredientes de «culebrón», cuando la mujer negó la agresión de su pareja en un programa de televisión en «prime time» y se conoció que el agresor consumía drogas de forma habitual. El profesor pasó a convertirse en un héroe: obtuvo hasta cuatro galardones y fue nombrado presidente del Consejo Asesor contra la Violencia de Género y colaborador de un programa de televisión. Sin embargo, sus polémicas declaraciones llevaron a muchos a poner en duda su imagen como ejemplo para la sociedad. En contraposición, sus defensores consideran que lo que hizo hace dos años será un ejemplo para la historia.