Dos mujeres al frente de Finlandia

Kiviniemi, nueva primera ministra. Halonen preside el país desde 2000

La presidenta finlandesa, Tarja Halonen (izquierda), ante la primera ministra Mari Kiviniemi y el Gobierno
La presidenta finlandesa, Tarja Halonen (izquierda), ante la primera ministra Mari Kiviniemi y el Gobierno

MADRID- Finlandia vuelve a ser pionera en el papel de la mujer en la vida política. Mari Kiviniemi logró el martes el apoyo del Parlamento para convertirse en la nueva primera ministra. Horas después, acudió al Palacio Presidencial para jurar su cargo ante la presidenta, Tarja Halonen.

Kiviniemi, hasta ahora ministra de Administraciones Públicas y Gobiernos locales, sucede a Matti Vanhanen, que dimitió hace una semana. Vanhanen, que estaba en el poder desde 2003, anunció en diciembre su intención de abandonar el Gobierno y la dirección del Partido de Centro por problemas de salud y «otras razones» que no quiso mencionar.

Lo cierto es que la popularidad del líder centrista había descendido últimamente a consecuencia de unos casos de presunta financiación ilegal que le salpican a él y a otras personas de su entorno. Una reciente encuesta desató todas las alarmas al conceder casi un 4% menos de votos al Partido de Centro, que además pasaría a ser el tercer grupo político del Parlamento, tras conservadores y socialdemócratas.

Con esta herencia a sus espaldas, Kiviniemi ha formado un Gobierno de continuidad para tratar de recuperar el apoyo perdido antes de las elecciones de abril de 2011. La nueva primera ministra, que se impuso en las primarias de su partido el 12 de junio, encabeza un Gobierno de coalición de cuatro partidos.

En declaraciones a la radiotelevisión pública finlandesa, Kiviniemi mencionó que sus prioridades son las «cuestiones económicas y cómo podemos sacar a Finlandia de la recesión, lograr un crecimiento económico mayor y obtener más ingresos fiscales para mantener nuestra sociedad del bienestar». Tal y como estaba previsto, el 1 de julio el IVA subirá un punto para colocarse en el 23% (13% el reducido).

Finlandia, con 5,3 millones de habitantes y miembro de la Unión Europea desde 1995, ya marcó hace un siglo el camino al resto del mundo. En 1906 fue el primer país de Europa en reconocer el sufragio universal femenino y el primero del mundo en permitir que las mujeres pudieran presentar sus candidaturas a cargos públicos. Posteriormente, la Ley de Igualdad de 1986 contribuyó a derribar las últimas barreras.

Como resultado de esta política, 80 de los 200 escaños del Parlamento («Eduskunta») los ocupan actualmente mujeres. La paridad también ha llegado al Gobierno finlandés, donde once de sus veinte miembros son mujeres.

La socialdemócrata Tarja Halonen se convirtió en 2000 en la primera presidenta de la historia finlandesa. Abogada laboralista y con una dilatada carrera política a sus espaldas, Halonen se ha caracterizado por un feminismo militante. Así, por ejemplo, no se casó con su pareja hasta que fue nombrada jefa de Estado.

Durante su encuentro el martes con la nueva primera ministra y su Gobierno, Halonen no pudo disimular su satisfacción por compartir el poder con otra mujer: «Espero que esto sea un punto de inflexión y sirva también como ejemplo para otros [países]».

Ya en 2003, la presidente coincidió efímeramente con otra primera ministra. Se trataba de la centrista Anneli Jäätteenmaki, que se impuso a los socialdemócratas en las urnas en abril de 2003. No obstante, la experiencia sólo duró dos meses, pues tuvo que dimitir por presionar a un funcionario para obtener información confidencial que utilizó en la campaña electoral.