Nueva vida para la nuclear más vieja

Nueva vida para la nuclear más vieja
Nueva vida para la nuclear más vieja

Mientras en España el Gobierno acaba de anunciar que las nucleares podrán operar más de 40 años si reúnen todas las condiciones técnicas y de seguridad necesarias para ello, en Reino Unido se ha autorizado que la central más antigua del mundo en operación pueda seguir produciendo electricidad. Y aunque se trate tan sólo de que opere durante unos meses más, lo cierto es que estamos ante un pulso que cada vez más países echan a esta tecnología.

Ubicado en Gloucestershire, a 24 kilómetros al norte de Bristol, el reactor Oldbury-A1 lleva ya 43 años produciendo electricidad desde que se conectó a la red en 1967, cinco meses antes de que lo hiciera su hermano gemelo, el Oldbury-A2.

«Ambos reactores continuarán generando electricidad hasta el 30 de junio», asegura Nigel Monckton, portavoz de la compañía eléctrica Magnox North Limited. Es decir, cuando el reactor A1 cumplirá 43 años y 7 meses en operación (el otro, 42 años y 2 meses) o 50 años desde que se comenzó a construir la central. Y eso que iban a jubilarse en 2008. Sin embargo, entonces se les autorizó que lo hicieran por dos años más. Y hace tan sólo diez días, la empresa Magnox North Limited recibió una notificación por la cual la vida operativa de los reactores se prolongaba.

De ahí quizá la alegría de entonces del director de Oldbury, Phil Sprague. Como resultado de una excelente operación y mantenimiento por el experimentado personal de la planta y el equipo, la central está en muy buenas condiciones, dijo. Lo que quizá utilicen también para solicitar una nueva prórroga para poder operar hasta mediados de 2012.

Desde la entrada en funcionamiento de los dos reactores magnox, la central en la que trabajan 480 personas ha generado electricidad suficiente para cubrir las necesidades energéticas de una ciudad más grande que Bristol. En concreto, «1,5 veces su tamaño. Entre 2009 y 2010, la central produjo 2,7 teravatios hora, suficiente para proveer electricidad a 500.000 hogares», explica Monckton.

Incidentes
Con 434 MW en total («originariamente se diseñó para 600, pero se redujo la potencia después de la apertura para controlar la corrosión en los intercambiadores de calor», recuerda Monckton), los reactores son de grafito-gas (GCR), al utilizar gas de dióxido de carbono como refrigerante. Este tipo de tecnología se eligió también en Reino Unido para la primera nuclear del mundo que se construyó con fines comerciales (Calder Hall, en 1956). A este tipo pertenecía también Vandellós I. Destaca de él su núcleo con refrigeración a gas, que está rodeado de un reflector de grafito que permite devolver parte de los neutrones que huyen. Sin embargo, se trata de una tecnología obsoleta, ya que su sucesor es el reactor avanzado de gas (AGR) y de éste, el refrigerado por gas a alta temperatura.

No se libra de haber sufrido algún incidente. «Se han tenido que realizar algunas paradas ocasionales no planificadas», reconoce Monckton. Aunque «estos incidentes se han asociado a menudo con problemas externos a los reactores», puntualiza.

Uno de los incidentes tuvo lugar en 2007, cuando un incendio en el generador hizo que se tuviera que parar. No salió radiación al exterior. Pero al reanudarse su producción, tuvo de nuevo que pararse, por lo que la central dejó de generar electricidad durante un período bastante prolongado.

Por cierto, a pesar de tratarse de una vida operativa muy larga, no supera el hito alcanzado por la unidad 1 de Calder Hall, también en Reino Unido, que estuvo casi 47 años funcionando (desde agosto de 1956 hasta marzo de 2003). Si bien, ésta era menos potente; tenía 50 MW de potencia en cada uno de sus cuatro reactores. Aunque también es cierto que cuando se construyó no había ni líneas aéreas comerciales.

Futuro
En la actualidad, esta energía está tomando un mayor protagonismo en el país. De hecho, recientemente se ha anunciado que se prolongará la vida operativa de las centrales nucleares británicas y el país ya ha anunciado en varias ocasiones que su objetivo es construir nuevas plantas. Lo que permitirá sustituir las más antiguas y quizá también incrementar el porcentaje de electricidad que aportan al mix energético. Hoy, «las nucleares proporcionan el 18 por ciento de la electricidad que consume el Reino Unido», asegura Monckton. En definitiva, la jubilación nuclear se retrasa en Europa, pero ¿hasta cuándo es el límite?