El G20 acuerda unos indicadores comunes para medir los desequilibrios

Finalmente se incluirán los tipos de cambio, pese al rechazo de China

El G20 espera limar diferencias entre países emergentes y ricos
El G20 espera limar diferencias entre países emergentes y ricos

Es sólo un primer paso pero es el objetivo que Francia se había fijado para la primera reunión del G20 de Finanzas bajo su presidencia. El acuerdo tuvo que vencer la dura resistencia de China, que acabó por aceptar, gracias a la mediación franco-alemana, el establecimiento de una serie de indicadores comunes con el fin de medir los desequilibrios económicos y financieros mundiales, acusados de alimentar la crisis global y la guerra monetaria entre distintas potencias como Estados Unidos y China.


Pese a las «tensas negociaciones», según la ministra gala de Economía, Christine Lagarde, anfitriona de la reunión, al final hubo consenso en torno a cinco criterios de evaluación: la deuda, los déficits públicos y el ahorro y la deuda privados, para determinar los desequilibrios internos de un país, y la balanza comercial y el saldo de inversiones corrientes, que tendrán en consideración, según recalca el comunicado común, el tipo de cambio, y la política fiscal y monetaria, entre otras, para medir los desequilibrios externos.


«Es un buen principio que anticipa un excelente final» afirmó la vicepresidenta segunda y ministra de Economía de nuestro país, Elena Salgado, que destacó la contribución española en este foro de países ricos y emergentes, que representa el 85% de la riqueza mundial, y en el que España participa como país invitado permanente.


Sin embargo, la segunda fase, más ambiciosa, promete también un acuerdo de más difícil alcance. La presidencia gala espera en la próxima reunión ministerial de abril en Washington fijar límites, en cifras, a esos indicadores para corregir los déficits o excedentes excesivos de algunas economías. Algo a lo que se oponen tanto China como Alemania.