La Audiencia investiga si Usabiaga lidera la resurrección de Batasuna

La Audiencia Nacional ha solicitado a la Policía, a instancias de la Fiscalía, información suplementaria sobre las presuntas actividades ilícitas de Rafael Díez Usabiaga –en libertad bajo fianza para cuidar de su madre desde abril de 2010– antes de decidir la adopción de cualquier medida relativa al ex secretario general del sindicato LAB.

Rafael Díez Usabiaga durante la presentación de Sortu, la nueva formación batasuna
Rafael Díez Usabiaga durante la presentación de Sortu, la nueva formación batasuna

Garzón le permitió salir de prisión con la condición de que no participase en ninguna actividad «relacionada con el complejo terrorista liderado por ETA» ni en actos de enaltecimiento de la organización terrorista o su entorno. Según el informe de la Comisaría General de Información que ayer adelantó este periódico, Usabiaga estaría aprovechando su libertad para prodigarse en reuniones con dirigentes abertzales y ex responsables de Batasuna, una actuación que podría acarrearle su reingreso en la cárcel.

Los «cuidados» a su madre

La Sección Cuarta de lo Penal de la Audiencia Nacional –encargada de juzgarle por intentar reconstruir la formación ilegalizada a través de «Bateragune»– quiere saber con exactitud qué papel está desarrollando Usabiaga. A instancias del fiscal Vicente González Mota, la Sala ha solicitado a la Policía un informe complementario que determine si el ex secretario general de LAB tiene «una participación de relevancia» en las actividades bajo sospecha, aseguraron fuentes jurídicas.

Al margen de que esté cuidando de su madre con mayor o menor dedicación (en uno de sus periódicos informes a la Sala para dar cuenta de esos cuidados Usabiaga explicaba que la había visitado en Navidad para recoger el aguinaldo), añaden esas mismas fuentes, lo decisivo para revisar su situación procesal es que exista «riesgo de fuga, de destrucción de pruebas o de reiteración delictiva».

Usabiaga ha cumplido escrupulosamente sus comparecencias quincenales, por lo que el riesgo de que pretenda eludir la acción de la Justicia no parece plausible. Además, tampoco hay posibilidad de que destruya pruebas, pues la instrucción del caso que le sentará en el banquillo está ya concluida. De hecho, las previsiones apuntan a que el juicio podría celebrarse esta primavera (una vez la Sala resuelva la recusación del tribunal impulsada por las defensas de los acusados).

Así pues, sólo la reiteración delictiva podría hacer al tribunal reconsiderar la situación de libertad de la que disfruta Usabiaga, por «una circunstancia humanitaria» (el cuidado de su madre enferma), desde abril del pasado año. De ahí que el fiscal González Mota haya pedido ahora a la Policía que aclare si el ex secretario general de LAB puede estar adoptando un papel relevante en los intentos de la ilegalizada Batasuna de estar presente en las próximas elecciones municipales de mayo.

Reuniones bajo sospecha

La RAZÓN adelantó el pasado enero que la Fiscalía de la Audiencia Nacional, que dirige Javier Zaragoza, había alertado a la Sección Cuarta de la Sala de lo Penal de que Usabiaga no se estaba dedicando «de forma exclusiva ni primordial» al cuidado de su madre. En ese mismo escrito, el fiscal pedía al tribunal que solicitase un informe a la Policía sobre sus «actividades ordinarias» que pudiesen estar relacionadas «con Batasuna y organizaciones de su entorno».

En ese documento, fechado el pasado día 9, la Policía constata que Díez Usabiaga se ha reunido con diversos dirigentes de la ilegalizada Batasuna (entre otros Rufi Etxeberria, Pernando Barrena y Joseba Álvarez). Al mismo tiempo, los agentes señalan que durante el dispositivo de vigilancia (entre la segunda quincena de enero y los primeros días de febrero) sólo le han visto en una ocasión en compañía de su madre: cuando la fue a recoger al hospital para trasladarla a su domicilio.

La Fiscalía, que ya se opuso a la libertad de Usabiaga (para quien pide diez años de prisión en el «caso Bateragune») al entender que el argumento esgrimido era «artificial», sospecha que el ex secretario del sindicato LAB ha podido aprovechar su libertad bajo fianza de 30.000 euros para llevar a cabo actividades de distinta índole relacionadas con Batasuna y su entorno.


El preso más antiguo, en libertad
El preso más antiguo de ETA, Juan Antonio Sagarduy, saldrá de prisión el próximo mes de abril. De este hecho, que se produce después de que el etarra haya cumplido 30 años y nueve meses de prisión, informaron ayer varios periódicos nacionales. LA RAZÓN, en un artículo firmado por F. Velasco, ya dio todos los detalles de esta noticia el pasado 13 de enero, es decir, hace un mes y once días. Entonces, este periódico ya informó de que el terrorista era el primer integrante de la banda que cumplía de forma íntegra y efectiva sus penas, después de cometer dos asesinatos e intentar otro más.