Técnico y padre a partes iguales

Aprovechando estos «diez días de vacaciones» (como Mourinho denominó el parón internacional cuando su deseo era poder ayudar a su selección desde la dirección del equipo, como le había pedido la Federación Portuguesa), el técnico madridista dejó que su hijo, José Jr., acudiese a la sesión de entrenamiento, que ayer (¡Oh, milagro; quizá por la festividad de El Pilar) era a puerta abierta. Y gracias a que era fiesta nacional, quizá también hubo hasta presencia de un jugador en sala de prensa.

No es la primera vez que Mourinho se lleva a su hijo a un entrenamiento, pero ayer, como hubo más tiempo, dio para comprobar cómo maneja a la perfección, de forma simultánea, a partes iguales, la labor de técnico y la de padre.

A diferencia de otro de estos días de «vacaciones», ayer «Mou» no delegó y dirigió él mismo la sesión. «Bien, bien, gente, bien; Bien hecho, Pipa. 3-3, vamos, vamos... Bien Pedro», corregía o alababa el juego de sus hombres durante el partidillo. Mientras tanto, a diez metros, su hijo jugaba con un balón. Por cierto, se le ven maneras de portero, como el abuelo paterno, Félix Mourinho.

Volvieron ayer de «vacaciones» los internacionales argentinos Higuaín y Di María, así como Diarra, quien llegó treinta minutos tarde a la sesión con permiso del club. Mientras el malí estiraba Mourinho se acercó a hablar con él. Le indicó a su hijo que le acompañara y el niño se quedó a unos prudentes pasos tras su padre, recto y con las manos atrás. En una actitud sumamente educada y respetuosa.

Cuando llegó el tiempo de los lanzamientos de falta, Mourinho se colocó a un lado del punto donde disparaban los jugadores. Su hijo, a su derecha, sentado en un balón. José Jr., ni media palabra; su padre, pocas. De forma distendida, todavía cuesta saber cuándo habla en broma o en serio, como cuando a Pedro León le comentó: «Qué falta de respeto», después de que el murciano tratara de colarle la falta a Adán por alto. Debió ser en broma, en ese caso estaba admirando la valentía de León, pues a éste, tras el comentario, hecho por dos veces, se le vio sonreír.

En lo deportivo, hoy el equipo entrenará por la tarde. Mourinho retrasa la sesión a la espera de recibir sin problemas a los doce internacionales que quedan por regresar.