Ciclismo

La semana definitiva

«La Vuelta empieza mañana», asegura Pablo Lastras, el veterano del Movistar. Mañana es hoy y la Vuelta dura una semana, porque entre el final de hoy y el del domingo en el Angliru, la carrera debe estar ya cerca de elegir un vencedor. Después, sólo queda la llegada en alto de Peña Cabarga.

 
 

«Es más decisiva la segunda semana que la tercera», confirma Nibali, que ya ganó la Vuelta hace un año. Queda terreno para que los favoritos se hundan y vuelvan a renacer. «Hasta ahora ha dado tiempo a que los que parecían hundidos en los primeros días se hayan recuperado y que los que parecía que nos íbamos a comer el mundo hayamos bajado», resume Purito Rodríguez. Tres finales en alto, el de hoy en Cabeza de Manzaneda, el sábado en La Farrapona y el domingo en el Angliru. Tres días para que deje de ser un territorio abierto para convertirse en propiedad privada.

El ciclista de Katusha se ve capaz de recuperar los tres minutos y veintitrés segundos que lleva de retraso. «Sufrí en la contrarreloj, pero como tiene que sufrir un ciclista, no como el año pasado en Peñafiel», añade.

El objetivo de Purito era llegar al primer día de descanso con dos minutos o dos minutos y medio perdidos. Ha regalado uno más, pero no le impide pensar todavía en el triunfo en Madrid. El español quiere una carrera movida, explosiva, con ataques, en la que los favoritos tengan que moverse. «Me viene bien que haya muchas arrancadas», reconoce, que no haya espacio para que Nibali o Wiggins suban sentados y a un ritmo constante los puertos.

El primero es hoy, en Cabeza de Manzaneda. «No lo conozco», dice, «pero mandamos a Losada y nos ha contado que es un puerto muy duro, en el que puede haber mucho viento, como en La Covatilla». Allí, a los escaladores se los llevó el aire. A Purito también, pero confía en que hoy sea diferente. «¿Viento? Viento en la etapa de Haro», discrepa Lastras. Eso es el martes próximo. Será que a Nibali le fallan las cuentas y queda todavía la mitad de la carrera.