Sí pero no desde el andamio por Alfonso Merlos

La Razón
La Razón FOTO: La Razón

Me niego a creer que los españoles no hemos evolucionado. Y me niego a creer que en algunos aspectos debemos hacerlo. O sea, la fisonomía, la reverberación y la jerga del viejo piropo, secante y lanzado desde lo alto del andamio, ha cambiado. Y los españoles debemos acabar con la buena costumbre de decirle a una señorita cuatro cosas bien dichas. Porque el piropo es una cosa muy machista. No digo que así debe seguir siendo ni si me parece bien, mal o regular. Digo que es una cosa muy nuestra. Por eso su sana supervivencia depende de nosotros. Del legendario y simplón «tu madre tuvo que ser cocinera porque un bombón como tú no lo hace cualquiera», no podemos pasar a tentativas cursis como «si la belleza fuera Beethoven tú serías su quinta sinfonía» y menos a intentos de renovación fallidos y procaces del estilo «eres como un iPad: fina, elegante… y me entran ganas de tocarte». No es sencillo. Hay que buscarlo. Pero una buena dama merece un buen hallazgo.