Irán reduce a «explosión de petardos» un posible ataque contra Ahmadineyad

En la versión oficial no hay heridos ni intentos de asesinato. Uno de sus simpatizantes prendió un petardo al verlo pasar.

Ahmadineyad sobrevive a un atentado contra su convoy en Irán
Ahmadineyad sobrevive a un atentado contra su convoy en Irán

Islamabad- Como todo lo que sucede en el hermético país persa, no se desvelará el misterio sobre el presunto intento de asesinato contra el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad. Lo que apuntaba ser la noticia del día en la República Islámica se resolvió con un accidente sin importancia provocado por un acólito de Ahmadineyad que «prendió un petardo» para celebrar su visita de ayer a la ciudad de Hamadan, según fuentes gubernamentales.

Sin embargo, las televisiones árabes y las agencias de noticias internacionales dieron una versión de los hechos muy diferente a la oficial. Según la cadena emiratí Al Arabiya, el convoy del presidente fue atacado mientras se trasladaba desde el aeropuerto de Hamadan a un estadio deportivo para dar un discurso. Ahmadineyad sobrevivió al ataque, pero varias personas resultaron heridas por la explosión. El canal árabe, citando fuentes propias, dijo incluso que el presunto autor del atentado había sido detenido por las Fuerzas de Seguridad.

La agencia Reuters también informó, citando fuentes de la Presidencia, que Ahmadineyad resultó ileso tras el atentado con un explosivo de fabricación casera. Pero las informaciones que llegaban desde Teherán desmentían la existencia del atentado. «Fuentes oficiales han negado estas informaciones y han dicho que no ha tenido lugar ningún ataque», aseguró la cadena iraní Press TV en su página web, que calificó de «falsa» la noticia emitida por «los medios de comunicación extranjeros». De hecho, las agencias estatales Irna, Isna y Fars, en sus ediciones en farsí, no hicieron ninguna referencia sobre el supuesto ataque, pero en cambio informaron del acto multitudinario que ofreció Ahmadineyad al oeste del país. «El incidente no detuvo la ceremonia de bienvenida, pero algunos medios extranjeros intentaron remover en aguas revueltas y aseguraron que se trató de «un intento de asesinato» contra el dirigente iraní, insistió Irna, al tiempo que precisó que «de-safortunadamente, algunos medios locales dijeron que se trató de una granada de mano y eso causó ambigüedad».

El ultraconservador presidente, apareció más tarde en la televisión estatal en directo desde el estadio de Hamadan, aparentemente, en buen estado y sin hacer mención a ningún asalto.

El presunto intento de asesinato se produjo dos días después de haber asegurado Ahmadineyad que su vida corría peligro, al creer que era el objetivo de un complot para asesinarlo orquestado por Israel. «Los estúpidos sionistas han contratado mercenarios para asesinarme».

Ahmadineyad ya sufrió un intento de asesinato en diciembre de 2005, varios meses después de su elección, en la provincia de Sistán y Baluchistán.


Teherán amenaza a la Unión Europea
Ahmadineyad afirmó ayer que los países europeos que impongan sanciones a Irán no podrán comerciar con este país. Según la agencia iraní de noticias Irna, el dirigente aseguró, ante una multitud de seguidores en su visita a Hamedan, que «cualquier país europeo que intenta poner bajo embargo a Irán o rechazar nuestras exportaciones no tendrá lugar en el mercado económico iraní». Sin embargo, las amenazas de Teherán no parecen preocupar a la Casa Blanca, que el martes amplió sus sanciones contra Irán al incluir en su lista negra a 21 empresas de sectores económicos claves, controladas por el régimen de los ayatolás, y a líderes de tres organismos gubernamentales (la Guardia Revolucionaria, el Comité Iraní para la Reconstrucción de Líbano y el Imán Jomeini Relief Comittee) por su supuesto apoyo al terrorismo. El Departamento del Tesoro informó de que las personas designadas apoyan supuestamente a grupos terroristas como Hizbulá, Hamas, la Yihad Islámica, el Frente Popular para la Liberación de Palestina-Comando General y a los talibán afganos.



ANÁLISIS
Otro misterioso episodio en el régimen teocrático
por Rocío Colomer
- ¿Qué ocurrió ayer en la ciudad occidental de Hamadan?
–La desinformación sobre el incidente que ennegreció el baño de masas del presidente iraní volvió a ser la norma en un país en el que el régimen teocrático ejerce un férreo control de la prensa. Desde Washington, el experto en Oriente Medio Patrick Clawson aseguró a LA RAZÓN que la explosión casera contra el convoy presidencial puede responder a una acción solitaria de protesta por la grave situación económica que atraviesa el país, pero tampoco descarta un atentado fallido de la milicia turca del PKK. Califica, en cualquier caso, de «insostenible» la versión del seguidor «excitado» que lanza sólo un petardo ofrecida por los medios gubernamentales.
- ¿Habrá consecuencias?
–Las apariciones públicas de Ahmadineyad se han reducido drásticamente desde las controvertidas elecciones de 2009 limitándose a las plazas supuestamente favorables. Este episodio redundará en un mayor blindaje del líder islamista.
- ¿Cómo está el país?
–A la fractura política se añade una pésima gestión económica. El desempleo ronda el 12%, según los datos oficiales, por lo que se teme que la cifra sea muy superior, sobre todo entre la población joven.