Saif al Islam llama a la resitencia y Saadi el Gadafi dispuesto a negociar

Saif al Islam, hijo del mandatario libio, Muamar Gadafi, ha asegurado este miércoles que la resistencia del régimen frente a los rebeldes continuará, al tiempo que ha emplazado a los libios a emprender una guerra de desgaste contra los rebeldes del Consejo Nacional de Transición y las fuerzas de la OTAN.

En un comunicado difundido por la cadena de televisión vía satélite siria Al Rai, Saif al-Islam Gadafi ha asegurado que está en un suburbio de Trípoli y se ha comprometido a "liberar"la Plaza Verde "pronto".

"Le aseguro a la gente que estamos ahí, listos y en buena forma. La resistencia continúa y la victoria está cerca", ha subrayado Saif al Islam, antes de advertir de que el régimen cuenta con más de 20.000 jóvenes armados que están esperando a los rebeldes en Sirte, la localidad natal de Gadafi.

Saif al Islam ha asegurado además que su padre se encuentra bien. "Queremos asegurarle a la gente que somos inquebrantables y que el comandante está bien", ha dicho.

Las declaraciones de Saif al Islam contrastan radicalmente con las de su hermano Saadi, el hijo futbolista de Gadafi, que ha asegurado que está autorizado a negociar en nombre del régimen con los rebeldes para poner fin al derramamiento de sangre en Libia.

"Estamos hablando de negociaciones para terminar con el derramamiento de sangre", ha asegurado, en referencia a la conversación telefónica que ha mantenido con el jefe del CNT en Trípoli, Abdel Hakim Belhadj.

"Reconocemos que ellos (el CNT) representan una parte legal, pero nosotros somos el Gobierno y también una parte legal en la negociación", ha remarcado.


Saadi el Gadafi, se entregaría si con ello parara el baño de sangre
Saadi, hijo de Muamar el Gadafi, aseguró hoy a la televisión emiratí Al Arabiya que se entregaría a los rebeldes si con esto lograra detener el baño de sangre.

"Si entregarme detuviera la sangre, me entregaría", dijo Saadi en declaraciones al canal emiratí, al que comentó que desde el comienzo de la guerra él no ha intervenido.

Asimismo, el hijo de Gadafi declaró que "los revolucionarios son nuestros hermanos"y agregó que no tenían ningún problema en entregarles el poder.

Saadi pidió también a todas las partes que dejen las armas a un lado e insistió en que es necesario organizar una tregua para evitar que prosiguieran los enfrentamientos.

Por otra parte, desmintió que estuvo en contacto con los rebeldes para una rendición negociada, como aseguró al canal catarí Al Yazira el jefe del Consejo Militar rebelde de Trípoli, Abdelhakim Belhac.

"Pidió unirse a la revolución y obtener garantías que le permitan volver con su pueblo y a la capital, Trípoli", dijo Belhach.

El líder militar rebelde, antiguo combatiente salafí, también comentó que continuaban en negociaciones con Saadi y que no tenían informaciones sobre la situación exacta del huido coronel Muamar el Gadafi, cuyo régimen se desmoronó hace una semana con la caída de Trípoli en manos insurgentes.

El pasado lunes el Ministerio de Asuntos Exteriores argelino anunció que la esposa de Gadafi, Sofía, y tres de sus hijos, Aníbal, Mohamed y Aisha, entraron en Argelia.

Junto a quien fuera líder del país durante 42 años, continúan en paradero desconocido Seif al Islam, la cara mediática del régimen durante los últimos años, Hamis, líder de las temidas Brigadas gadafistas que llevan su nombre y que según fuentes rebeldes citadas por el canal Al Arabiya murió en combates al sur de Trípoli, y Mutasim, jefe de las fuerzas de Seguridad Nacional.


Un trato «decente» si se entrega
El jefe de las fuerzas rebeldes en Trípoli, Abdul Hakim Belhadj, ha asegurado este miércoles que dará un trato "decente"a Saadi GAdafi, el hijo futbolista del mandatario libio, Muamar Gadafi, si se entrega a los sublevados".

"He hablado con él personalmente", ha explicado Belhadj. "Ha llamado y ha revelado su intención de pasar al bando de los rebeldes. Le hemos dicho que recibirá un trato decente de acuerdo con los Derechos Humanos y los derechos de todo ciudadano libio", ha añadido.

En declaraciones a la cadena de televisión Al Arabiya, Saadi Gadafi ha asegurado que su padre le ha autorizado a negociar en nombre del régimen con los rebeldes para conseguir detener el derramamiento de sangre en Libia. Sus declaraciones contrastas con las realizadas por su hermano Saif al Islam, quien ha subrayado que el régimen resistirá y ha emplazado a los ciudadanos libios a emprender una guerra de desgaste contra los sublevados y las fuerzas de la OTAN.