El dúo Rubalcaba-Chacón se esfuma

Y en este espacio de incertidumbres y especulaciones, la campaña socialista es un camino que el Comité Electoral que dirige José Blanco transita con un ojo puesto en Zapatero y otro en el posible sucesor.

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Porque a todo esto hay que sumarle la lógica toma de posiciones en todo partido que huele la derrota y busca nuevo liderazgo. Las intrigas se han incorporado como plato único a todo cenáculo socialista que se precie y en las últimas semanas con mayor intensidad. Hace 15 días, con motivo del desayuno informativo en el que Carme Chacón recordó los procedimientos estatutarios a quienes apuestan por proclamar a Rubalcaba sucesor sin pasar por primarias. Esta semana, el contubernio se disparó con el ingreso hospitalario del vicepresidente y con la decisión de suspender el mitin fetiche en Vistalegre. El ardid seguirá hasta que Zapatero deshoje la margarita. Al menos ya sabemos que pierde fuelle la operación del tique electoral Rubalcaba-Chacón, en el que se llegó a situar a Felipe González como principal valedor. No lo quieren quienes promueven la candidatura de Rubalcaba porque temen que los partidarios de la ministra forzasen la dimisión del número uno, tras la derrota de 2012, para asumir las riendas de la oposición. Y, además, es un escenario que desde el entorno de Chacón niegan haberse planteado, a pesar que en Ferraz sostienen que sería el deseo de la titular de Defensa para colocarse en la «pole» tras las generales.