«A veces creo que Fidel está muerto y que el que aparece es un doble»

«Me parece indignante que el Gobierno español intente validar una dictadura»

«A veces creo que Fidel está muerto y que el que aparece es un doble»
«A veces creo que Fidel está muerto y que el que aparece es un doble»

MADRID- Llegó a España hace poco más de un año, en La Habana dejó a sus padres. Antes de irse conoció a la más famosa de las blogueras, Yoani Sánchez, y a muchos jóvenes que utilizan la red para respirar su palabra más venerada: libertad.–Hay quién duda de la falta de libertad porque podéis criticar desde los blogs, aunque estéis en la isla, y no pasa nada…–Eso es lo que parece. Pero es que la opinión pública actúa como un escudo. Saben que cualquier acto represivo contra ellos será denunciado. Otros opositores no cuentan con tantos medios. Pero hay una fuerte represión.–¿Cómo se detecta? –Se siente. Notas que hay gente vigilándote constantemente. Tengo amigos a los que les pincharon el teléfono. Estoy al 99% segura de que leen los correos. Incluso hay blogueros que han sido secuestrados sin orden de detención. –¿A los cubanos de a pie qué les llega de vuestra lucha o de la de los otros opositores?–Queda mucho por mejorar. Los blogueros de la isla «queman» por ejemplo una versión off line de sus últimos post y la van repartiendo a mano en CD o en memorias flash. Curiosamente internet, al no estar extendido libremente por la isla, también limita mucho.–¿Qué piensan en la calle? –El nivel de descontento es muy grande. Pero el país se sostiene en el mercado negro. Casi todo lo necesario para vivir, por supuesto los alimentos, entra por el mercado negro. El Estado lo sabe y lo permite porque es un método que tiene para controlar. Si tú compras carne ilegal, tratarás de mantener el perfil más bajo posible para no destacar porque sabes que te pueden meter preso. Lo harán por motivos políticos, pero bajo la acusación de un delito común. Ellos se apoyan en eso, en que no tienen presos políticos, que todos son comunes, pero claro utilizan la lucha por la supervivencia de la población como un método de control. Por eso creo que a la oposición le falta apoyo popular.–La economía será muy difícil de recuperar...–Muy difícil. Pero además, yo creo que la sociedad cubana está enferma. En lo económico, en lo social e incluso en lo moral. La gente tiene que tener una doble cara, decir una cosa en el centro de trabajo, criticar las ilegalidades... Pero cuando llegan a casa tienen que comprar, ilegalmente, aceite al vecino.–¿Por eso te fuiste de Cuba? –Me fui para tener un futuro.–Tú sales pero tus padres se quedan. ¿Tienes miedo por ellos?–Sí. De hecho, yo hice un tramo del Camino de Santiago con otros cuatro chicos, tres de ellos cubanos, y cuando llegamos a Santiago de Compostela leímos un manifiesto a favor de las Damas de Blanco. La Seguridad del Estado contactó con mis padres.–Parece que consideran a Cuba como un cortijo…–Sí. Es su patio trasero. No creo que nos consideren personas. –¿Tenéis miedo de que la represión vaya a más?–Sí. Lo que más me asusta es que esta gente no conoce límites.–¿Crees que este régimen tiene alguna capacidad de dialogar?–No. Cada vez que hacen una declaración, sin decir nombres, pero haciendo alusión a algún opositor, se reafirman en su necedad, en sus ideas anacrónicas.–¿Que te parece la intención del Gobierno español de levantar la llamada Posición Común de la UE sobre Cuba?–Me parece indignante que intenten validar una dictadura. De esa forma, al menos, les es más difícil a ellos vender la imagen de que son los buenos. Y que Moratinos y Zapatero intenten cambiar eso me parece indignante. No veo posible ningún diálogo, sería un monólogo.–¿Participas del «fatalismo biológico» de muchos cubanos, ese que dice que hasta que no muera Fidel no habrá nada que hacer?–Estoy de acuerdo. Este régimen se sostiene en un mito que paraliza a gran parte de Cuba. A veces pienso que Fidel está muerto y que el que aparece en imágenes, si se fija, nunca habla, es un doble. Si el icono de Fidel cae, el régimen caerá con él. Estoy convencida de que muchos están engordando sus cuentas para salir de Cuba en cuanto esto se desmorone.