Las FARC querían matar a Santos

La elección de Juan Manuel Santos como el nuevo presidente de Colombia fue vista por muchos ciudadanos como la sentencia de muerte de las FARC, la peor de todas las opciones para la guerrilla. Los servicios de inteligencia advierten que la «culebra» está herida y que los narcoterroristas impedirán que Santos tome el poder por todos los medios. Ayer autoridades colombianas confirmaron haber encontrado armamento (morteros), fotografías y planos de la sede de gobierno en una casa al sur de Bogotá. Además, se capturó a dos miembros de las milicias urbanas de las FARC. Los hechos fueron atribuidos a un plan para atentar contra la posesión de Santos, el próximo 7 de agosto. El electo presidente fue ministro de Defensa de Álvaro Uribe y durante su gestión el Ejército colombiano propinó los más duros golpes a la guerrilla. Una fuente cercana a la investigación indicó que los elementos decomisados durante el operativo son similares a los utilizados por las FARC en los atentados del 7 de agosto de 2002, en la posesión de Uribe, cuando un grupo de milicianos y guerrilleros lanzaron cohetes de fabricación artesanal contra la residencia presidencial y causaron la muerte a 19 personas y heridas a 40.Las víctimas, en su mayoría, eran indigentes que habitaban una zona cercana a la Casa de Nariño. Con este antecedente, todo indica que para la posesión de Santos se batirán nuevos récords en materia de seguridad.