Montilla entierra al tripartito

El PSC da por acabada la fórmula del tripartito, desacreditada después de siete años de gobierno en Cataluña.

Montilla reunió a los socialistas en el Liceo para dar por muerto al tripartito
Montilla reunió a los socialistas en el Liceo para dar por muerto al tripartito

BARCELONA- Vestido con una americana de color negro, como exige el luto, el presidente de la Generalitat, José Montilla, dio ayer sepultura a la fórmula de gobierno tripartito, compuesto por el PSC, ERC e ICV. A 35 días de las elecciones, los socialistas catalanes han decidido que ha llegado la hora de desvincularse de la imagen del tripartito, que tras siete años de gobierno, ya no goza del prestigio de sus albores. Para enterrar la etapa de gobierno junto a los independentistas de ERC e ICV, el PSC organizó un solemne acto en el Foyer del Gran Teatro del Liceo, en el que Montilla se rodeó de los 16 consellers socialistas que han formado parte del ejecutivo entre 2003 y 2010.

Bajo el lema «Punto y aparte», Montilla aseguró que no reeditará el tripartito «aunque sumen». «No cambiaré mis principios ni los vuestros por un puñado de votos en el Parlament a cambio de ser investido presidente de la Generalitat», afirmó.

En un intento de suavizar el golpe a ERC e ICV, aseguró que «no me arrepiento en absoluto del tripartito». Subrayó que «debemos estar orgullosos de él», porque «ha hecho un gran servicio», aunque «su tiempo ya ha pasado». Aunque no quiso hacer leña del árbol caído, la alianza con ERC e ICV ha atado de pies y manos al PSC. ICV impuso su criterio en la reforma del impuesto de sucesiones, por ejemplo, y con la ayuda de ERC, que se opuso al Estatut, ha puesto palos a las ruedas del cuarto cinturón y la línea eléctrica de muy alta tensión.

Montilla insistió en que quiere encabezar «un gobierno paritario sin cuotas ni más almas que el catalanismo social (...), que responda ante el Parlament con un programa que recupere el crecimiento económico, garantice la cohesión social, defienda Cataluña y tienda puentes con España». El presidente de la Generalitat dio una nueva muestra de que quiere deshacerse del lastre de ERC y de la etiqueta de soberanista que le han colgado desde la oposición.
«Para continuar avanzando, hace falta un punto y aparte. Y ello sólo es posible con un gobierno socialista», sentenció.

El candidato de ICV, Joan Herrera, reprochó a Montilla que su renuncia a reeditar el tripartito es una rendición frente a la victoria de Artur Mas. Para Herrera, sólo hay dos opciones: «O gobiernan las izquierdas de manera plural o quien gobierna es CiU». Pero Montilla no lo ve igual. Aseguró que en Cataluña hay una mayoría socialista que le puede dar la presidencia y que sólo hace falta que vaya a votar.


Las dudas de CiU
Mientras ICV se empeña en dar continuidad al tripartito, ERC hace tiempo que tiró la toalla. Ayer fijó una lista de seis requisitos para negociar un nuevo gobierno y el primero es garantizar la celebración de un referéndum sobre la independencia en la próxima legislatura, una condición que el PSC ya ha denegado.

En CiU, no se creen al presidente. Artur Mas avisó de que diga lo que diga Montilla, el tripartito aspira a reeditarse. Y Josep Antoni Duran Lleida aseguró que «no hay ningún dirigente inteligente del PSOE o del PP que no sepa que si Montilla es presidente lo será con el tripartito».

El PSOE apoya la decisión del PSC. El nuevo secretario de organización, Marcelino Iglesias, dijo que el president tendrá razones «muy importantes» para no reeditar el tripartito.