«La Doña Manolita» de Chamartín

MADRID- Cuando un lotero reparte un premio suele buscar el porqué. Generalmente lo encuentran en la combinación de los números vendidos: leyéndolos de izquierda a derecha o viceversa, se acaba encontrando una fecha o una cifra simbólica a la que asociar la suerte. El caso de Helena de la Cámara es diferente. Esta lotera de la Administración número 131 de la capital tiene claro que si ayer repartió parte del segundo premio del sorteo extraordinario de El Niño es gracias a «su niña»: una muñeca apodada con el nombre de su administración La Premiosa, que la ha convertido en la «Doña Manolita de Chamartín».

La suerte llegó cuando decidió cambiar su nombre y logotipo. «Durante 36 años nos llamamos La Lotería de Chamartín, tuvimos un tren como amuleto y nunca repartimos nada; pero desde que en 2010 cambiamos a "mi niña de las coletas"no hemos dejado de recibir y dar alegrías», explicaba ayer emocionada Helena. En menos de dos años ha repartido un pleno al 15 de la Quiniela, la máxima categoría del Quinigol, tres millones de euros del Gordo de La Lotería de ese mismo año y ahora el segundo de El Niño, el 92.225, agraciado con 1.000.000 de euros la serie y 100.000 euros el décimo.

Helena tiene tres hijos, todos ellos varones: «Vivía rodeada de chicazos y por eso, en febrero de 2010, decidí poner a una niña en mi vida: La Premiosa». Le puso coletas, pecas, un vestido rojo y la convirtió en el amuleto de la administración que fundó su madre en 1975. «Hoy pensaba que ya no nos iba a tocar y ya iba a salir con mis hijos a la calle cuando me han llamado para decírmelo. A mí no me ha tocado nada, pero repartir un premio es una alegría que no se puede explicar», asegura.

Y es que para Helena y las cuatro chicas que trabajan en la Estación de Chamartín la alegría es inmensa porque aseguran que sus clientes son los trabajadores del barrio, que cada día pasan por delante de la Administración 131o viajeros eventuales que, de hecho, han llevado el premio a diferentes hogares de España.

«Queremos un "premioso"»
El 92.225 lo vendió por terminal, «esta nueva fórmula que te hace el número a medida», explica De la Cámara y añade: «Estoy segura de que nos lo ha pedido alguien ex profeso, porque es un número muy raro que sin embargo, si lo lees al revés, a la americana, podría ser la fecha 25/2/92. Y es que ayer, por el tipo de clientela que suele tener, ninguno de los agraciados se pasó por la Administración. «Ahora buscamos a un "premioso"que venga a vernos y nos cuente cuánto le ha tocado».

Además de la capital, varios municipios de la región fueron agraciados con parte del segundo premio. Parte del 92.225 se repartió en Galapagar, Alcorcón, Alcalá de Henares, Valdemoro, Móstoles, Daganzo y Fuenlabrada. Asimismo, seis de los doce premios terceros, recompensados con 14.000 euros a la serie, también se vendieron en varias administraciones madrileñas. Sin embargo, este año Madrid se quedó sin el Gordo que se vendió en Soria.