Sevilla se queda sin Donuts propios

Panrico comunica a los 197 trabajadores su decisión de cerrar la planta de la capital y ofrece traslados a la factoría de Puente Genil, una vía que deja «desarmada» a la plantilla

SEVILLA- «No es la primera vez que quieren cerrar la fábrica, pero esta vez es distinto», dice José Oliva, presidente del comité de empresa de Panrico y empleado desde 1987. «El Donuts», como se conoce en Sevilla desde hace alrededor de treinta años, se acoge a un expediente de regulación de empleo (ERE) que afectará a la totalidad de la plantilla, los 197 trabajadores fijos del centro. «No nos dejan en desempleo sino que ofrecen recolocarnos en la planta de Puente Genil, en Córdoba, y eso nos desarma. La primera reacción ha sido de impotencia, lágrimas contenidas», explica el representante de los trabajadores después de un día largo de explicaciones a la prensa, aunque la noticia se conoció internamente el pasado viernes.

En 2006, «la labor de sensibilización de la ciudadanía» surtió efecto y «dieron marcha atrás», pero esta vez «no echan a la gente» sino que Panrico detalla que el cierre forma parte de un plan estratégico de la compañía con el objetivo de «dotarse de unidades de producción más optimizadas y competitivas ante la actual situación de crisis económica que afecta a la compañía» con la opción del traslado a Puente Genil, donde por ahora –con 200 empleados también– se fabrican otros productos (pan de molde), lo que lleva a pensar que el traslado también sería de parte de la infraestructura para iniciar la producción de bollería . «La situación no deja de ser jodida», explica Oliva, aunque se asegure que la prioridad sea garantizar la supervivencia del grupo y el mayor número de puestos de trabajo.

El sábado se ha convocado una asamblea de trabajadores para explicar toda la información que recopilen desde hoy, cuando está previsto que se inicie la negociación del ERE. Paralelamente, los representantes de la plantilla buscarán asesoramiento. «Ya veremos qué hacemos», señaló sobre posibles movilizaciones. El expediente ha de estar cerrado el 30 de mayo. Si se ofrecen las condiciones de otros procesos, traslados, prejubilaciones y bajas incentivadas de 30 días por año con un máximo de 30 mensualidades, es algo que aún se desconoce. En principio, en edad «prejubilable» (mayores de 55 años) hay 17 empleados, pero el perfil de los trabajadores es el de un hombre de entre 48 y 50 años. «Es una edad muy difícil y aunque te ofrezcan un traslado no deja de ser un drama. Todos estamos asentados en la ciudad, tenemos hijos estudiando, esposas con trabajo y mover una casa cuesta un mundo. Unos podrán hacerlo y otros no», admitió Oliva, que agradeció el gesto del secretario general de CC OO. Alfonso Vidán pidió al Ayuntamiento y a la Junta de Andalucía que reaccionen ante el cierre anunciado, destacando «el poco tejido productivo» que le resta a la ciudad hispalense y ha llamado a las administraciones a «pelear» para que no desaparezca esta actividad en la capital. «Cualquier ayuda que podamos tener será bienvenida», agregó Oliva.

Existe la sospecha de que la empresa, que cumplió 50 años el pasado mes de abril, tiene la intención de cerrar otras factorías y que a su consejero delegado, Joan Casaponsa, le «sobran» alrededor de 1.000 empleados, informaciones que el presidente del comité de empresa no valora por ahora. Mientras, la política de recortes asusta a cientos de familias, amparada en un plan estratégico de la compañía. Lejos quedan ya aquellos tiempos en los que la fábrica en Sevilla daba trabajo a más de 400 personas.

El cierre no sólo afecta a la plantilla de la empresa, sus muchos los puestos indirectos que se irían al paro: limpieza, mantenimiento, vigilancia... Más dramas.


En cascada
- Pérdida de tejido productivo
El devastador efecto de la crisis provoca el cierre diario de empresas y la pérdida del poco tejido industrial existente.
- Flex, Arance...
Ha dejado de ser noticia que una gran empresa cierre sus puertas. Centenares de puestos de trabajo perdidos. Urende, Mesa, Flex, Arance...
- Astilleros
Tras sesenta años, la empresa cerró pese a los intentos por reflotar la empresa. Sus trabajadores siguen reclamando pagos.
- Alestis, Pickman
En el futuro tampoco se divisan buenas perspectivas. Ayer convocaron huelga en Diamanstone por «falta de pago» a los trabajadores.