Nueva York

Fiebre por la moda «made in Spain»

El bolso-capote que lució Esperanza Aguirre en Las Ventas se salta a la torera los prejuicios y la convierte en abanderada de un estilo inspirado en las raíces de nuestra cultura y que marca tendencia 

La Razón
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«Fue una declaración de intenciones, un gesto muy valiente. ‘‘Muy ella’', sin duda». Son las palabras con las que Marisa Adánez, propietaria y diseñadora de la firma Mira la Marela, describe a este periódico la que ha sido una de las «imágenes de la semana»: la de Esperanza Aguirre en la Corrida de la Beneficencia celebrada el pasado miércoles en Las Ventas. Junto a la Infanta Elena, que presidía el acto, la presidenta de la Comunidad de Madrid lucía un llamativo bolso-réplica del típico capote taurino. Y no podía resultar más ad hoc. En un momento en el que la continuidad de las corridas de toros en Cataluña es un interrogante, no puede pasar desapercibido que alguien como Esperanza Aguirre luzca el modelo «Lidia» (180 euros) en una ocasión como ésta. «Sabemos que se lo regaló una buena amiga», comenta la autora del bolso sobre la anónima compradora, miembro también del Partido Popular. «Tenemos amigos comunes y un día en el ‘‘showroom’' lo vio y dijo: «¡Qué gracioso! Seguro que a Esperanza le encanta». Y se lo llevó. Más allá de las plazasAguirre también ha lucido la pulsera calendario, también de Mira la Marela, realizada con bolas de madera y charms que recuerdan las fechas más importantes en la Fiesta Nacional. Aunque la Presidenta no es la única famosa fan de la firma. Otros altos cargos del PP, como María Dolores de Cospedal, miembros de la Casa Real y de Alba –Marisa prefiere no dar nombres– guardan en sus armarios accesorios de Mira la Marela.Y aunque la lista de nombres podría seguir, son suficientes para comprobar que la inspiración de algo tan español como el mundo taurino y los caballos va mucho más allá de las plazas de toros. Si en ocasiones anteriores «hemos» servido de inspiración a excéntricos diseñadores como John Galliano, que lleva en sus genes sangre gaditana, Christian Lacroix o Jean Paul Gaultier, otros diseños 100% «made in Spain» e infinitamente más asequibles forman hoy parte de universo «fashion» global. ¿Ejemplos notables? Las manoletinas-bailarinas, uno de los grandes iconos «trendy» desde hace varias temporadas y que muchos atribuyen al enamoramiento que sufrió Ava Gadner en una de las corridas de toros de Manolete que presenció en los años 60 o, más rústico y tradicional aún, las alpargatas con cuña de esparto que tan bien simboliza la firma Castañer (fundada en 1927), «surtidora» oficial de la Casa Real y que hoy «copian» en sus colecciones zapateros célebres como Stuart Weitzman (medio Hollywood calza sus zapatos fabricados en Alicante, incluidas Jennifer Aniston y Eva Mendes) o Stella McCartney. «Parece que si no juega ‘‘La Roja’', llevar algo tan nuestro como la bandera de España está mal visto», comenta con humor Javier Uría, socio-consejero de Hierro y Albero, otra firma 100% española fundada en 2004 por Alberto Perote. Pero no es sólo la inspiración en el diseño lo que llena de orgullo a estas firmas. «Podemos presumir de que toda nuestra fabricación está hecha en España», explica Uría. «No hay duda de que la cultura taurina está de moda, incluso en los malos momentos que estamos viviendo en España. Estamos viviendo una vuelta a los valores de siempre, a nuestros orígenes». Fin de los prejuiciosEso explicaría el éxito de firmas tradicionales como Hierro y Albero, cuya clientela no se limita, para nada, al «típico señor de sombrero y puro», puntualiza su co-propietario. También hay mucha gente joven que compra en sus tiendas –la imagen de la firma es el joven rejoneador Sergio Galán, de 30 años–, además de toreros famosos que, a pesar de ser imagen de otras firmas de moda –Uría, muy prudente, prefiere no dar nombres–, compran habitualmente en sus 20 tiendas repartidas por toda España. «Cataluña y el País Vasco se nos resisten, de momento», puntualiza. ¿Ha llegado el fin de los prejuicios? Algo parecido. «Nuestras clientes no siempre son seguidoras de los toros», aclara Marisa Adánez. Aunque muchas lo son, y por eso quieren lucir accesorios directamente inspirados en ellos, «otras compran sólo porque les gusta el diseño y la ejecución. De hecho tenemos muchas clientes americanas que en principio sólo sabes que les gusta la calidad y el diseño. Nuestros bolsos se fabrican a mano por sastres taurinos. Y en España sólo quedan 10 ó 15», aclara.Sólo en esos talleres en vías de extinción están los materiales con los que se realizan los capotes y trajes toreros. Y por extensión, los bolsos de Mira la Marella. De hecho, el modelo que lució Aguirre está realizado en tela de capote, de alta resistencia e hidrófuga, «para evitar que se manche de sangre o sudor, como un capote normal», aclara su diseñadora. De ahí que sea «para toda la vida, parte de la herencia familiar. Salvando las distancias» –aclara con humildad–, «podría asemejarse al fenómeno de Levi’s: trasladar al mundo de la moda una tela originalmente de trabajo». Si en el caso de la firma americana, se refiere al denim de los robustos monos que llevaban los mineros durante la fiebre del oro, en el caso de Mira la Marela tenemos que hablar de la tela de los trajes y capotes, «de un gramaje y resistencia especial, pero bellísimos por sus bordados y colores». «Es un trocito bellísimo de la cultura española», concluye Marisa. Orgullo de aficionadoY está más de moda que nunca. ¿Una prueba más? El puesto que la empresa www.toroshopping.com ha abierto en la plaza de Las Ventas, donde vende los artículos que distribuye a través de su página web, muchos de ellos de Mira la Marela, pero también de Kukuxumuxu o Toro Watch. Pulseras de plata con la forma de una espada, llaveros con la figura de un capote o camisetas con mensajes que defienden la Fiesta, son algunos de los objetos que hacen las delicias de los aficionados taurinos que se agolpan en el mostrador antes de disfrutar del festejo. El artículo estrella es una pulsera, hecha también con tela de capote, que se fabrica en Ubrique, y que ya ha lucido algún que otro famoso. «Es el símbolo del sentimiento del orgullo del aficionado», asegura Pedro Gracia, creador de la web, que recibe al día más de 14.500 visitas. La empresa comercializa además trajes de luces que han sido utilizados por profesionales de la Fiesta y que oscilan entre los 500 y 1.500 euros. Los clientes que más demandan estas prendas son extranjeros, que incluso los piden a medida. Hasta los mismísimos Bloomingdale’s de Nueva York han hecho varios pedidos para sus escaparates.