Una subida fiscal el «plan B» de Salgado

Parece que comienza a calar entre los miembros del Gabinete de Zapatero las múltiples advertencias lanzadas en las últimas semanas por los diferentes organismos internacionales, entre ellos el FMI, sobre el excesivo optimismo del que hace gala el Ejecutivo en sus previsiones económicas del próximo año

Salgado no «vacilará» si se necesitan más medidas para superar la crisis
Salgado no «vacilará» si se necesitan más medidas para superar la crisis

La vicepresidenta segunda del Gobierno, Elena Salgado, admitió ayer, en el pleno del Congreso de los Diputados durante el debate a la totalidad de los Presupuestos Generales del Estado de 2011, que, tal vez, la economía española no crezca el 1,3% del PIB el próximo ejercicio. El cuadro macro de las cuentas estatales y, por ende, la cascada de ingresos no financieros de las mismas se basa, precisamente, en este vaticinio de crecimiento.

Por tanto, un alza inferior a ese porcentaje tendrá su fiel reflejo en todos los indicadores macro. A menos crecimiento económico, habrá menos consumo, más paro y, por ende, menos recaudación fiscal para las arcas públicas. Luego, el reconocimiento realizado ayer por Salgado lleva aparejado inevitablemente que el Ejecutivo se vea forzado por las circunstancias a adoptar una estrategia para evitar que el déficit público se dispare en 2011 por encima del 6% del PIB, objetivo que ha recibido ya los parabienes de la Unión Europea. Es decir, si no hace nada el desfase contable será superior al 6% al no situarse los ingresos en los 106.020 millones de euros previstos para 2011, con unos gastos comprometidos por importe de 122.022 millones de euros.

Sin tocar el gasto
En este escenario nada halagüeño para España, Salgado ha cambiado de opinión, una vez más, desde que asumió la Vicepresidencia económica en sustitución de Pedro Solbes. Ahora admite tener un «plan B», pese haber negado su existencia durante las últimas semanas. Al menos, así lo dejó entrever ayer en la tribuna parlamentaria.

La realidad es que antes de que los Presupuestos del Estado del año que viene se remitieran al Congreso de los Diputados el pasado 30 de septiembre Economía ya había diseñado una estrategia alternativa por si lo puesto negro sobre blanco en los mismos no se cumple. Para empezar, Salgado descarta actuar por el lado del gasto para cumplir el objetivo de déficit, después de los impopulares recortes aprobados desde mayo pasado.

De ahí que prefiera un alza de impuestos. El equipo económico del Ejecutivo ha estudiado los distintos escenarios con distintas subidas fiscales, con el fin de controlar el déficit público y situarlo en el 6% del PIB previsto en el próximo año. No obstante, la vicepresidenta se inclina más por un incremento generalizado del impuesto de la renta. De hecho, un aumento de un punto de este tributo, que soporta el mayor peso de la recaudación, permitiría al Gobierno ingresar 2.200 millones.

Pese a ello, La Moncloa no ve con tan buenos ojos un alza generalizada del impuesto de la renta en pleno período electoral, con los comicios municipales y autonómicos a la vuelta de la esquina y a un año y medio vista de la cita con las generales. Algo parecido se opina en Ferraz, cuartel general del PSOE en Madrid. Los socialistas descartan un aumento de este tributo y apuestan por un incremento de otras figuras tributarias, que graven más a los contribuyentes que más tienen.

Economía ha analizado también una ordenación de las distintas deducciones fiscales no sólo del IRPF, sino también del Impuesto de Sociedades. No obstante, la desaparición de alguna supondría un ahorro, pero no un ingreso adicional, que sería lo que necesitarían las arcas estatales, si se cumple el vaticinio de los organismos internacionales y la economía española no crece en 2011 a ritmos del 1,3% del PIB.


2.200 millones de euros lograría recaudar de más Hacienda, si optara por una subida de un punto generalizada del impuesto de la renta, en caso de que no pueda cumplir las previsiones de crecimiento recogidas en los Presupuestos Generales del Estado de 2011

1,3% de subida del PIB prevé la vicepresidenta económica del Ejecutivo que crezca la economía española en 2011. No obstante, ayer dejó la puerta entreabierta a que los organismos internacionales tengan razón y España, al final, no crezca este porcentaje el ejercicio que viene.

106.020 millones de ingresos Esta es la previsión que no podría cumplir el Gobierno de recaudación si, al final, la economía española no crece el 1,3% del PIB. De ahí que Salgado admitiera ayer contar con un «plan B» para poder conseguir situar el déficit público en el 6% del PIB en 2011.