La lluvia protagoniza la Ofrenda a la Virgen del Pilar

Más de cuatrocientos grupos de diecisiete comunidades autónomas y otros tantos países participan en este emotivo acto. También desde el aire la Virge tendrá una particular ofrenda por parte de cuatro avionetas pilotadas por instructores y pilotos del Real Aeroclub Zaragoza, que a una altura de 500 pies y a una velocidad de 100 nudos arrojarán flores.

La lluvia está protagonizando las primeras horas de la Ofrenda de Flores a la Virgen del Pilar de Zaragoza, aunque no ha disminuido el número de oferentes, que acuden individualmente o en los más de 400 grupos venidos desde distintos puntos de Aragón y España, además de que hay una representación de una veintena de países de personas residentes en la Comunidad autónoma de procedencia extranjera.

Entre ellos, un grupo de Chile, algunos de cuyos miembros participan en la ofrenda vestidos de mineros para agradecer y solicitar protección para los 33 trabajadores atrapados en la mina de Copiapó, al norte de Chile, desde el 5 de agosto. Otros integrantes de este grupo van ataviados con trajes tradicionales como el huaso y el traje de la isla de Pascua o Rapa Nui.
El resto de países presentes son Ecuador, Nicaragua, Bolivia, Perú, Honduras, Paraguay, México, Colombia, Puerto Rico, Venezuela, Argentina, Japón, Rusia, Bulgaria, Rumania, China, Cabo Verde y Guinea Ecuatorial.

Entre todos, van a conformar un manto de millones de flores, que se sustenta sobre una estructura metálica --unos 15 metros de alto y 16 de ancho-- instalada en el centro de la plaza del Pilar de la capital aragonesa.

La Virgen --que se eleva sobre una estructura troncopiramidal de seis cuerpos de unas 40 toneladas-- mide más de tres metros, incluyendo la corona y manto para que se pueda ver desde toda la plaza.

En total, unas 400 personas trabajan para la buena marcha de la Ofrenda, a quienes hay que sumar los efectivos de la policía, protección civil y Cruz Roja. Se cuenta con 180 Voluntarios de Zaragoza, que están presentes a lo largo del recorrido.

Se han establecido pasos de peatones para poder atravesar el desfile a la altura de Correos, plaza de España, Coso, 33, plaza de Sas, puerta baja de la basílica del Pilar y junto a la Lonja.
Además de los accesos de grupos, hay un acceso especial para los oferentes que acuden individualmente por la calle San Vicente de Paúl y en el paseo Echegaray y Caballero hasta La Lonja.

La corporación municipal participará en la ofrenda un poco antes del mediodía. Saldrá en procesión a las 11.45 horas desde el Ayuntamiento, precedida de una sección de la policía municipal con traje de gala, seguida por los dos portatimbales, que interpretarán en el camino la antigua la marcha de los Reyes de Aragón.

Tras ellos irán cuatro maceros y dos acompañantes de gala. A continuación, la corporación formada en dos filas, que cerrará el alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch.

La comitiva se detendrá en la plaza para realizar su ofrenda floral y después seguirá hasta la puerta alta de la Basílica del Pilar, para participar en la misa pontifical, que comenzará a las 12.00 horas y estará presidida por el cardenal García-Gasco y Vicente, arzobispo emérito de Valencia.

Concelebrarán otros prelados aragoneses, además del Cabildo Metropolitano y otros sacerdotes, entre ellos, el arzobispo de Zaragoza, monseñor Manuel Ureña; el arzobispo emérito de Zaragoza, monseñor Elías Yanes; el obispo emérito de Orihuela-Alicante, monseñor Victorio Oliver; el obispo de Murcia-Cartagena, monseñor José Manuel Lorca, y el obispo de Teruel-Albarracín, monseñor Carlos Escribano.

La celebración finalizará con el Himno a la Virgen del Pilar de Juan Bautista Lambert y letra del deán Florencio Jardiel, cantado por la asamblea acompañada por el órgano de la catedral. Durante la misa y la ofrenda en la plaza, intervendrá la Coral Polifónica Miguel Fleta acompañada de su organista Begoña Andiano.