Sevilla

Jaque a la coartada del hermano de Miguel: «Era él estoy seguro al 100%»

El taxista aseguró «al 100%» que la persona que llevó a León XIII el día de autos era Delgado
El taxista aseguró «al 100%» que la persona que llevó a León XIII el día de autos era Delgadolarazon

Sevilla- El testigo sorpresa fue contundente y aguantó la oleada de preguntas de las defensas –que piden la nulidad de esta prueba y recurrirán al Tribunal Supremo y al Tribunal Constitucional–, poniendo en cuestión –el propio fiscal también lo admitió– una declaración que se produce cerca de tres años después de los hechos. Francisco José A. B. aseveró estar «seguro al 100%» de que la persona que llevó desde la calle Luis Montoto, esquina con Juan Antonio Cavestany, a León XIII a primera hora de la madrugada del 25 de enero «era él», Francisco Javier Delgado, el hermano del asesino confeso de Marta del Castillo, Miguel Carcaño.

El taxista, en un prodigio de memoria, repasó todos los detalles de la carrera. Delgado habló poco durante el trayecto, llevaba una cazadora de doble bolsillo, reloj y pulsera de cuero y tenía una marca en su rostro –una verruga o lunar– que, junto a su voz ronca y mirada profunda, sirvió de detonante para que, al verlo y escucharlo en TV, no tuviera duda de la identidad de la persona que transportó. «No, déjelo, buen servicio. Buenas noches», dijo el imputado al bajarse del taxi tras pagarle una carrera de unos ocho euros con un billete de diez.

El testigo aseguró que fue a declarar a la Policía «para desahogarme». «Me estaba matando saber algo, no sé si importante o no, y no decirlo», comentó. «¿A los tres años le han entrado remordimientos?», le preguntó el abogado de Delgado, José Manuel Carrión, que hizo hincapié en su turno de trabajo y en el coste excesivo de la carrera. «Estoy seguro de que fue ese día», respondió, aludiendo a que desde que se enteró de la desaparición en León XIII, cuando le dieron unos carteles con la foto de Marta a los dos días del crimen, le viene dando vueltas a ese servicio. La tardanza en declarar se motivó en que, por sugerencia de su esposa, que también testificó, y al estar ya detenido el presunto encubridor del crimen, no quería verse involucrado en el asunto. «Temía por nosotros», llegó a decir, entre lágrimas y protegida por una mampara, como su marido, Elena N. C. durante su testimonio.

«Mi marido no ha dejado nunca de recordarlo», indicó. La esposa del testigo sorpresa detalló cómo el taxista le contó que había un coche en doble fila que le impedía pasar en León XIII, sobre las 00:15 o 00:30, en el intervalo en que se piensa que los implicados se deshicieron del cuerpo de Marta. Delgado «llevaba una bolsa con botellas de plástico con líquido».

Además, ayer testificaron varios peritos que certificaron que la sangre encontrada en la cazadora de Miguel Carcaño era de Marta del Castillo. Sobre las huellas en la empuñadura de la silla de ruedas y en varias botellas de ron, los investigadores opinaron, en base a su experiencia pero sin poder demostrarlo científicamente, que «deben ser relativamente recientes». Los peritos explicaron que «una limpieza enérgica sobre un soporte con sangre puede eliminarla completamente», de ahí que las muestras tomadas fueran «críticas», en referencia a los restos hallados en la colcha, el escritorio, el esparadrapo, la alargadera y la cinta adhesiva. La única muestra perfecta corresponde a unos restos de Marta y Miguel en el tensiómetro.
 

Del Castillo, convencido de la validez del testigo
El padre de Marta del Castillo se mostró convencido de que la declaración del taxista «va a servir», por ser un testimonio «muy limpio, que ni está preparado ni lo parece».
«Ha estado en una actitud muy clara y dando muchos detalles», subrayó Antonio del Castillo, que compareció acompañado de su suegro, José Antonio Casanueva, ya que su mujer, Eva Casanueva, se marchó tras sentirse mal durante el receso. Del Castillo disculpó la tardanza de este profesional en ofrecer su versión porque «pensaba que ya estaba todo, es lo normal cuando lo ves detenido»; de esta forma, incidió en que el taxista «no le dio la mayor importancia» al hecho de trasladar de un sitio a otro a Francisco Javier Delgado, a quien «ha reconocido perfectamente», según recogió Europa Press. El padre de Marta criticó las preguntas «absurdas, para mí», que la defensa de Delgado realizó al testigo, como son el número de semáforos existentes en el trayecto o los kilómetros de ese recorrido. «Es su preocupación, pero tanto él como su mujer han estado muy claros y contundentes», indicó. El padre de Marta recalcó que Delgado estuvo en el bar «el tiempo de recoger las botellas» e incidió en que se queda sin coartada.