Héroes del silencio

La Razón
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Eso serán los músicos que en Chueca toquen sin hacer ruido. Hay que echarle valor para subirse a un escenario en un espacio abierto y que el sonido de su música llegue a los seguidores a través de unos cascos. Hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad. Hay vino sin alcohol, tortilla de patatas sin huevos ni patatas y conciertos de música sin sonido. Esta es la última novedad, el invento salvador de las fiestas del Orgullo en Chueca. Los vecinos se quejaban de que la música no les deja dormir. Invocan su derecho al descanso, y el Ayuntamiento, siempre sensible a la protección del vecino, ofreció a los organizadores otras plazas donde celebrar a golpe musical. Pero no aceptaron, y ante esta situación, ambas partes han llegado a una solución novedosa. Se trata de que haya conciertos en Chueca. Los músicos quedarán aislados en el escenario en una especie de burbuja acústica, en una urna que impida que la música salga al exterior. Los espectadores seguirán el concierto a través de cascos habilitados al efecto. Esto parece viable, luego está lo de comprar y repartir cascos para todos y aislar acústicamente. ¿Quién lo va a pagar? Puede que se evite el ruido de la música, pero no el ruido de la jarana. Me temo que pese a los conciertos silenciosos, los vecinos de Chueca no van a poder descansar.