Asturias

Catalina reina de las firmas inglesas

Tras disfrutar de su luna de miel secreta, el príncipe Guillermo y su esposa Catalina han regresado al trabajo. Su primera aparición pública tras la gran boda fue el martes durante un encuentro en el palacio de Buckingham con el matrimonio Obama.

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La cita supuso un esperado «duelo» de estilo entre las dos damas, pero el resultado se decantó claramente a favor de la duquesa de Cambridge. Lució de nuevo un diseño de Reiss, una firma inglesa «high street» (a precios asequibles). En tono nude, con el juego de cortes y costuras que ya se ha convertido en rasgo distintivo de los looks de Catalina –sabe que le favorecen dada su delgadez– y con un precio de 240 euros, el modelo se agotó a las pocas horas y la web de la marca llegó a colapsarse. «He estado en el negocio durante 40 años y nunca he visto nada como esto», dijo el fundador David Reiss en declaraciones a «The guardian». Eso sí, el beneficio por las ventas del vestido fue limitado, porque sólo contaban con 1.000 piezas del mismo. A pesar de todo, Reiss asegura que «no se le puede poner precio a la emoción de que den a conocer así una marca que siempre ha sido discreta».

El infalible efecto
No es la primera vez que Catalina Middleton respalda el sello de David Reiss e impulsa sus ventas. De hecho, lució uno de sus vestidos en las fotografías oficiales de su compromiso que firmó Mario Testino. Se trataba de un diseño en color crema que costó 159 libras (unos 185 euros). Pero en esta ocasión el efecto ha sido más espectacular por varios motivos. Catalina es la mujer del momento y los medios internacionales tenían los ojos puestos en su primer acto oficial como duquesa de Cambridge: nada más y nada menos que una recepción con los Obama. Otro dato a tener en cuenta es que el traje que vistió en las imágenes de Testino ya estaba agotado cuando las fotografías se hicieron públicas y, sin embargo, el vestido que lució en esta ocasión aún estaba disponible en tiendas y en la página web. «Muchas celebridades han vestido nuestra ropa antes (Beyoncé lució una chaqueta de cuero de la firma), aunque ninguna había creado un efecto como este», explica Reiss.

En sintonía con las princesas
La prenda está totalmente a la altura de los vestidos «de trabajo» que lucen a menudo otras herederas europeas como Victoria de Suecia (fan de Escada) o la Princesa de Asturias, asidua a Felipe Varela. Con manga corta, largo a la rodilla, en color neutro y aderezado con sencillos accesorios en color negro, es el estilismo perfecto para una mujer joven y actual como ella, pero con la responsabilidad que conlleva ser la futura reina de Inglaterra. Y más en un encuentro con los Obama, donde el discreto look de la duquesa de Cambridge parecía responder a un deseo de cederle el protagonismo a la esposa del presidente de EE UU. El estilismo de Michelle, un vestido brocado de aires fifties de la diseñadora americana Barbara Tfank acompañado de una torera rosa y zapatos plateados, no fue acertado. Demasiado estridente para un encuentro de día. 1-0 para Catalina.

Imitada de los pies a la cabeza
El efecto Kate todavía colea. De hecho, los zapatos de cuña de la firma LK Bennett, con los que combinó un traje de Zara el día después de su boda y con los que se dejó ver a su llegada al Hotel Goring, siguen aumentando sus ventas. La firma se jacta de contar con una lista internacional de clientas a la espera de que «reediten» este modelo. Lo curioso es que el incremento de ventas no sólo se reducen a la marca LK Bennett. Según Kate Bostock, directora ejecutiva de mercancía general en Marks & Spencer, las de los zapatos de cuña aumentaron un 70% después de que Catalina Middleton fuese retratada con ellos.